•   Quito, Ecuador  |
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  • EFE

Un tribunal penal de Quito negó hoy el recurso de acción de protección solicitado por el colectivo LGBTI contra grupos religiosos, a los que acusaron de vulnerar sus derechos y de desatar en redes sociales una campaña de odio contra las minorías sexuales.

El tribunal que trató el caso consideró que las pruebas presentadas fueron insuficientes sobre la supuesta vulneración de derechos en el marco de una marcha denominada "Con mis hijos no te metas", desarrollada el pasado 14 de octubre, organizada por grupos religiosos y auspiciada por la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.

Los magistrados consideraron que no se ha podido determinar a los autores de unos mensajes discriminatorios difundidos a través de las redes sociales y que fueron presentados por los letrados que defienden del colectivo LGBTI, informó el diario El Comercio en su portal web.

Uno de los abogados defensores del grupo Vida y Familia, Iván Carrasco, aseguró al concluir la audiencia que los demandantes no pudieron demostrar sus argumentos y remarcó que el fallo es "una victoria para los niños y niñas del país".

Agregó que el tribunal, a su criterio, no podía dictar las medidas cautelares que pedía el colectivo LGBTI, como el de que se prohíba la campaña por una educación tradicional, pues ello hubiera supuesto una violación a la libertad de expresión.

De su lado, abogados del colectivo LGBTI anunciaron que apelarán el fallo y que incluso estudian la posibilidad de presentar una queja ante el Consejo de la Judicatura contra los jueces que emitieron el fallo.

Los grupos LGBTI (Lesbianas, Gais, Bisexuales, Transgénero, Transexuales, Travestis e Intersex) presentaron la demanda días antes de la marcha de grupos religiosos, con el objetivo de impedir que se vertieran mensajes homofóbicos o contra la diversidad sexual.

La manifestación religiosa trató de contestar a la supuesta implementación de un "enfoque de género" en el currículo escolar, así como educación sexual a menores.

Incluso la Defensoría del Pueblo, en un comunicado, había señalado que los pronunciamientos de los grupos religiosos promovían "estereotipos e imaginarios sociales con relación a la definición de lo que es una familia natural, con padre y madre" como "modelo único y aceptable".

La Carta Magna, recordó la Defensoría, "reconoce la familia en sus diversos tipos" y señala que el Estado "la protegerá como núcleo fundamental de la sociedad", constituidas por "vínculos jurídicos o de hecho" y basadas en "la igualdad de derechos y oportunidades".

Hizo además un llamamiento a los así llamados grupos profamilia a evitar en las redes sociales "insultos, frases denigrantes, amenazas", incitación a la violencia o cualquier forma de discriminación, pues dijo que esos "no son argumentos, ni ideas en un debate democrático serio".