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  • EFE

El relator especial de la ONU sobre la independencia de los jueces Diego García-Sayán, quien ha pasado los últimos días en Varsovia para evaluar las polémicas reformas impulsadas por el Gobierno nacionalista polaco, advirtió hoy de que la independencia judicial está amenazada en el país centroeuropeo.

"La independencia del poder judicial y otros estándares democráticos básicos, como el Estado de derecho, están hoy amenazados en Polonia" a causa de las reformas que ha llevado a cabo el Ejecutivo, dijo García-Sayan en rueda de prensa.

"Las reformas emprendidas por el Gobierno polaco parecen ser peores que la enfermedad en sí misma, lo que ha afectado a todo el sistema judicial", recalcó el experto de Naciones Unidas.

Para el peruano García-Sayán, los cambios en el poder judicial impulsados por el Ejecutivo del partido conservador y nacionalista Ley y Justicia, que gobierna Polonia con mayoría absoluta desde 2015, han supuesto "un ataque a la Justicia", ya que "socavan el papel y la independencia del poder judicial".

También criticó que el presidente de Polonia, Andrzej Duda, y el líder de la formación gobernante Ley y Justicia, Jaroslaw Kaczynski, hayan tratado "a puerta cerrada" el contenido del proyecto de ley que pretende avanzar en la reforma de la Justicia emprendida el pasado julio y que fue en parte vetado cuando Duda se negó a ratificarlo ante las críticas y las protestas en todo el país.

"Es difícil de entender que semejantes cambios tan importantes para la sociedad se discutan al margen de la opinión pública, ya que deben de ser tratados de manera abierta y transparente", señaló para reclamar a las autoridades polacas para "abran" el debate sobre la reforma de la Justicia.

Según su análisis, "la primera víctima de las reformas" ha sido el Tribunal Constitucional, ya que los cambios aprobados por el Gobierno polaco "han debilitado la independencia y la legitimidad de la Corte".

García-Sayán llegó a Polonia el pasado lunes, después de que este verano el presidente polaco decidiese vetar parcialmente el polémico plan del Gobierno de reformar el sistema Judicial, una reforma que contó con una fuerte oposición y que provocó que miles de polacos saliesen a las calles para protestar contra lo que consideraban un ataque a la separación de poderes.

Duda sí dio su visto bueno a la parte de la reforma que modifica el funcionamiento del poder judicial y permite al Ejecutivo nombrar a los magistrados de los tribunales regionales y de apelación.

El veto parcial supuso un precedente en la escena política polaca y desde entonces Jaroslaw Kaczynski ha mantenido al menos cuatro encuentros con Duda, quien está vinculado a su partido, para intentar llegar a un acuerdo que permita levantar la decisión presidencial.

Kaczynski ha anunciado que su formación no aceptará "cambios superficiales" en el sistema judicial del país, que en su opinión precisa de "una reforma profunda" para asegurar un correcto funcionamiento.

La reforma que sí se ha consumado, a pesar de las críticas internacionales y de la oposición interna, es la del Tribunal Constitucional, analizada por el relator especial de Naciones Unidas durante su estancia en Polonia.

Tanto la ONU como la Unión Europea ven con inquietud los efectos de esa reforma por las condiciones de nombramiento de los jueces del Tribunal Constitucional y por la eficacia del control constitucional de las nuevas leyes adoptadas y promulgadas.

También esta semana una delegación de la Comisión de Venecia, órgano asesor del Consejo de Europa sobre cuestiones constitucionales, democracia y derechos humanos, visitó durante dos días Varsovia para analizar si la reforma judicial emprendida en Polonia respeta los estándares europeos.

El ministro de Asuntos Exteriores de Polonia, Witold Waszczykowski, aseguró hoy que el Ejecutivo ha facilitado toda la información demandada por el relator de Naciones Unidas y por la Comisión de Venecia.