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  • EFE

Las mujeres indígenas viven con muchos temores y al emigrar a Estados Unidos se suma el "miedo a la migra", declaró hoy en California (EEUU) Eufrosina Cruz, la legisladora que fue la primera mujer indígena en presidir el Congreso de Oaxaca (México).

"Cuando las mujeres indígenas le decimos a la sociedad que tenemos mucho que aportar y no nos lo permiten, comenzamos a sentir miedo", a la pobreza, a la marginación, dijo a Efe Cruz, en la actualidad diputada del Congreso de Oaxaca y que se encuentra de visita en Los Ángeles, invitada por la Organización Mujeres Extraordinarias.

En el caso de las mujeres indígenas inmigrantes, "ese miedo sigue ahí, sumado al miedo a la migra, a que nos deporten a los hijos o al marido", señaló la legisladora, de la etnia zapoteca.

La legisladora y activista, reconocida por la ONU como "uno de los 100 liderazgos que han movido al mundo", resaltó que "la pobreza y marginación de la mujer indígena que no es de la panza, sino de la mente".

"Las mujeres inmigrantes indígenas, además del miedo a la deportación, miedo al patrón, tienen miedo al marido, porque no han dejado los paradigmas culturales en que ellas tienen que servir, atender, cuando los dos tenemos que aportar", alegó Cruz.

Oradora principal de la conferencia "Vivir sin miedo", que se celebra hoy en el colegio comunitario Cerritos, en Norwalk y coordinado por Mujeres Extraordinarias, Cruz manifestó que las mujeres indígenas no deben de tener "una actitud de miedo".

La defensora de las mujeres indígenas destacó que reuniones como la de Mujeres Extraordinarias sirven para lograr que "las mujeres pierdan el miedo y sean visibles en este país", y mostrar que no están solas en la lucha por sus derechos.

"La educación es necesaria para perder el miedo, como el miedo al qué dirán, a vestirnos como nos dé la gana, y entender que ser indígena no es una limitante para tomar nuestras propias decisiones", aseveró.

Recordó que al cruzar la frontera las migrantes tienen el corazón partido en dos y una mitad quedó en sus pueblos de origen, junto a sus padres y abuelos; pero la otra mitad está en su nuevo lugar de acogida, "luchando por sobrevivir".

Originaria del municipio oaxaqueño de Santa María Quielogani, a esta graduada por la Universidad Benito Juárez Cruz no le reconocieron su primera victoria como alcaldesa en 2007, debido a que en 497 de los 570 municipios que tiene Oaxaca las mujeres "no deben de optar a esos cargos", explicó.

Con sus reformas legislativas en 2010, hoy "en 34 municipios regidos antiguamente con usos y costumbres hay igual de número de alcaldesas", afirmó.