•   Siria  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Un convoy de la ONU y de la Media Luna Roja siria con ayuda humanitaria para 40.000 personas entró el lunes en la región de Guta Oriental, una zona rebelde asediada cerca de Damasco, informó a la AFP una portavoz de Naciones Unidas.

Este convoy, formado por 49 camiones, llegó en un momento en que la situación humanitaria en el sector ha empeorado, según médicos locales, con casos de desnutrición severa especialmente entre los niños.

El último convoy se remontaba al mes de septiembre.

"Hemos entrado en Guta Oriental", señaló Linda Tom, portavoz de la Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) para Siria, precisando que había ayuda para 40.000 personas.

"Hay 49 camiones que transportan 8.000 paquetes alimentarios y un número equivalente de sacos de harina, medicinas, material médico y otra ayuda alimentaria", precisó por su parte Mona Kurdi, portavoz de la Media Luna Roja.

El convoy se dirigió a varias localidades de la región de Guta, incluidas Mesraba, Kafar Batna y Saqba.

Una delegación compuesta por empleados de la Organización Mundial de la Salud (OMS) viajó junto al convoy y pudo visitar el hospital de Kafr Batna para comprobar el estado de salud de los niños.

"No queremos comida, sólo queremos que se levante el asedio", les gritó una madre desesperada que llevaba a su hijo en brazos.

Según Amani Ballur, pediatra en el hospital, "hay numerosos casos de malnutrición grave (...), algunos de los cuales necesitan ser evacuados".

La región de Guta Oriental es uno de los últimos bastiones de la rebelión siria que lucha contra el régimen desde hace seis años.

Rusia anunció el 22 de julio un acuerdo de tregua con grupos rebeldes "moderados" en Guta Oriental, que creaba una "zona de distensión".

La ayuda humanitaria llega con cuentagotas a Guta y hay que obtener previamente autorización del régimen.

Según Unicef, más de 1.100 niños han sufrido en los tres últimos meses desnutrición aguda.

El 21 de octubre la AFP publicó la foto de un bebé de menos de un mes, esquelético, que falleció unos días después en una clínica de Hamuriyé.

La ONU condenó la "privación de alimento deliberada de civiles" como táctica de guerra, tras la publicación de "impactantes" fotos de niños esqueléticos en Guta.