•   Lima, Perú  |
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  • EFE

Miles de personas se reunieron hoy en el centro histórico de Lima para seguir el último recorrido del año de la tradicional procesión del Señor de los Milagros, mientras que los cementerios también fueron colmados de visitantes en la festividad religiosa del Día de Todos los Santos.

El anda con la imagen del Señor de los Milagros salió desde el Santuario y Monasterio de Las Nazarenas, en la avenida Tacna, para recorrer las calles del centro de Lima, que fueron llenadas por feligreses, curiosos y vendedores de todos tipo de productos.

La multitud llevó a las autoridades a ordenar el desvío del tránsito de automóviles en la zona, ya que este último recorrido procesional del año también comprendió una misa concelebrada por el cardenal peruano, Juan Luis Cipriani.

Al término de la ceremonia, se premió y entregó distinciones a personajes vinculados a la celebración religiosa, una de las más multitudinarias de Latinoamérica.

Según la tradición, la imagen del Señor de los Milagros fue pintada hacia 1651 por un esclavo angoleño en un muro de adobe, que quedó intacto tras un terremoto que en 1655 destruyó gran parte de Lima y el puerto del Callao.

A partir de ese momento, la población comenzó a rendir culto a la imagen, un fervor que se acrecentó tras sobrevivir a otro terremoto en 1687, cuando fue copiada al óleo y comenzaron sus procesiones por la ciudad.

Al culminar su último recorrido de este año, está programado que la imagen del Señor de los Milagros reingrese al Monasterio de Las Nazarenas en medio de un espectáculo de fuegos artificiales.

Como también es tradicional, durante el Día de Todos los Santos, que es no laborable en el país, miles de personas acudieron a los cementerios, entre ellos el de Nueva Esperanza, considerado el más grande de Latinoamérica.

Este campo santo en el populoso distrito limeño de Villa María del Triunfo es el centro de la tradición fúnebre más grande del Perú y, como todos los años, reunió hoy a los familiares de los difuntos, que los recordaron con música, danzas y brindis, en medio de modestas tumbas hasta grandes mausoleos familiares.

Las autoridades calculan que solo en Lima más de un millón y medio de personas acuden a los 52 cementerios de la capital en este día, por lo que se implementa un gran despliegue de seguridad para garantizar el orden público.