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  • EFE

El inmigrante uzbeko que el martes mató a ocho personas en Nueva York fue acusado hoy de proveer recursos y material de apoyo al grupo terrorista Estado Islámico (EI), según el documento de acusación difundido hoy por las autoridades fiscales.

El presunto responsable del atentado terrorista es Sayfullo Saipov, que llegó a Estados Unidos en marzo de 2010 y que perpetró un atropello múltiple que causó ocho muertos, cinco de ellos argentinos, además de una docena de heridos.

De acuerdo con los documentos difundidos por la Fiscalía federal del distrito sur de Nueva York, Saipov también está acusado de violencia y destrucción con vehículo. La causa fue presentada ante la jueza Barbara C. Moses.

Los dos cargos, descritos por la agente del FBI Amber Tyree, sostienen que Saipov, después de perpetrar el atentado, salió del vehículo que conducía gritando "Alá es grande", en árabe.

Cerca del lugar de los hechos, y dentro de una bolsa negra, se encontró un carné de conducir a nombre de Saipov del estado de Florida y tres armas blancas.

Dentro del vehículo que usó había dos teléfonos móviles que supuestamente utilizó Saipov, y cerca de la camioneta un documento con un texto en árabe y en inglés, que incluye términos que las autoridades atribuyen a usados por seguidores del EI.

En las declaraciones que hizo a los agentes policiales, según el documento, Saipov dijo que sus actos los cometió inspirado por vídeos del EI y sostuvo que llevaba cerca de un año planeando un ataque en Estados Unidos.

Hace dos meses, según el documento, el ahora detenido "decidió usar una camioneta para causar un daño máximo contra civiles".

También sostiene que eligió la fecha del 31 de octubre ante la creencia que causaría un mayor número de víctimas por el tradicional desfile de Halloween que se desarrolla en Nueva York.

"Durante el interrogatorio con los agentes de la ley, Saipov pidió que se colocara una bandera del EI en la habitación del hospital donde está y afirmó que se sentía bien por lo que había hecho", agrega el documento difundido por la fiscalía.

Uno de los teléfonos móviles incautado contiene vídeos distribuidos por el EI, así como 3.800 imágenes, muchas de las cuales parecen ser propaganda de ese grupo terrorista.