•   Naciones Unidas, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, llamó el miércoles a la calma a todos los bandos en Zimbabue, después de que los militares tomaran el control del país y el presidente Robert Mugabe dijera que estaba bajo arresto domiciliario.

Guterres está monitorizando la situación y "llama a la calma, a la no violencia y a la contención", dijo el portavoz de la ONU Farhan Haq.

Guterres "resaltó la importancia de resolver las diferencias políticas a través de medios pacíficos y el diálogo, y en línea con la constitución del país", agregó. El jefe de la ONU destacó que la Comunidad de Desarrollo de Africa Austral está haciendo esfuerzos para poner fin a esta crisis.

El gobierno de Sudáfrica informó que el presidente Jacob Zuma había hablado por teléfono con Mugabe, quien le "indicó que estaba confinado en su hogar, pero que estaba bien".

Mugabe, de 93 años, ha gobernado Zimbabue desde su independencia de Gran Bretaña en 1980.

Mugabe, un héroe convertido en déspota

Robert Mugabe dijo una vez que iba a gobernar Zimbabuehasta los 100 años, llevando al extremo la caricatura del déspota africano dispuesto a todo para mantenerse en el poder.

Roberto Mugabe gobernó Zimbabue desde 1980. AFP/ENDAplaudido en 1980 como héroe de la independencia, el jefe de Estado en actividad más anciano del planeta, 93 años, fue retenido en su domicilio este miércoles por las fuerzas armadas, tras mantenerse 37 años en el poder.

"Fue un dirigente formidable pero el poder terminó degenerándolo al punto de que puso a Zimbabue de rodillas", resumió Shadrack Gutto, profesor de la Universidad de Sudáfrica.

Pero cuando en 1980 Mugabe tomó el mando del país, recién surgido de la antigua Rodesia, una colonia británica donde gobernaba una minoría blanca, su discurso sobre la reconciliación y la unidad le valió elogios a nivel internacional.

El exprisionero político convertido en un líder de la guerrilla llegó al poder después de que el gobierno de la minoría blanca se viera obligado a negociar, ahogado por las sanciones económicas y la amenaza creciente de la insurgencia.

Pero su brillo inicial no tardó en desvanecerse.

El antiguo ministro de Relaciones Exteriores británico Peter Carrington conoció bien a Mugabe, durante las conversaciones que abrieron el camino hacia la independencia de Zimbabue.

"Mugabe no era nada humano", dijo Carrington a la biógrafa de Mugabe, Heidi Holland. "Tenía una especie de naturaleza reptil. Uno podía admirar sus capacidades y su intelecto (...) pero era una personas horrible y poco confiable", agregó.