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Miles de personas se manifestaron ayer en el centro de Atenas con motivo del 44 aniversario de la revuelta de la Universidad Politécnica en 1973, que supuso el principio del fin de la dictadura de los coroneles en Grecia.

Unas 11,000 personas, según la Policía, marcharon desde la céntricas plazas de Syntagma y Omonia hasta la embajada de Estados Unidos, un ritual que se reproduce todos los años con motivo de este aniversario.

Este año la marcha tuvo un especial recuerdo para las víctimas de las inundaciones de esta semana en el oeste de Atenas, en las que 16 personas han muerto y miles han resultado afectadas, y los participantes guardaron un minuto de silencio en la plaza Syntagma.

El grupo anarquista Rubikón invadió por la mañana el patio del Ministerio de Defensa, saliendo rápidamente de él tras lanzar una serie de panfletos en los que especificaban que esta acción se enmarca en el aniversario del 17 de noviembre y aseguraban que “el Ejército es una pieza importante del ‘Estado profundo”.

La Universidad Politécnica, que había permanecido ocupada horas antes, abrió sus puertas por la mañana para la tradicional ofrenda de flores a las víctimas de la represión, un acto que no estuvo tan concurrido como otros años debido a la fuerte lluvia.

La polícia

En las calles del centro de la capital griega, cortadas al tráfico, se desplegaron centenares de agentes, se reforzó la seguridad de embajadas y edificios públicos.

Como precaución y ante la posibilidad de disturbios, un hecho que ocurre con cierta frecuencia, varias paradas de metro han permanecido cerradas durante varias horas, entre ellas Syntagma, por su cercanía al Parlamento, y Mégaro Musikis, en las inmediaciones de la embajada de Estados Unidos. En las inmediaciones de Exarjia, el llamado barrio anarquista, se produjeron al final de la marcha enfrentamientos entre la policía y grupos violentos, que lanzaron cócteles molotov contra los agentes, que a su vez respondieron por su parte con gases lacrimógenos. Esta manifestación, que duró unas tres horas, estuvo, como es costumbre, encabezada por la asociación de presos y exiliados durante la dictadura.