•   Nairobi, Kenia  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El presidente Uhuru Kenyatta asumió este martes su segundo mandato de cinco años tras triunfar en las elecciones de octubre boicoteadas por la oposición.

Poco después de que Kenyatta prestara juramento, el líder opositor Rila Odinga sembró polémica y afirmó que él iba a asumir la presidencia el 12 de diciembre.

"Prestaré juramento porque soy el presidente legítimo", declaró Raila Odinga delante de algunas centenas de sus partidarios reunidos en el sureste de Nairobi.

Kenyatta por su parte prestó juramento ante 60.000 personas reunidas en un estadio del noreste de Nairobi y en presencia de 13 jefes de estado, principalmente africanos.

Al mismo tiempo, la policía dispersaba con gases lacrimógenos y disparos al aire a unos 200 partidarios de Odinga que intentaban protestar contra el presidente.

La toma de mando de Kenyatta pone fin a un turbulento ciclo político marcado por la decisión de la justicia de anular las elecciones presidencial celebradas el 8 de agosto y organizar un nuevo comicio en octubre.

El episodio sacó a relucir las profundas fracturas étnicas, geográficas y sociales de Kenia.

Desde hace semanas, la oposición reitera que no reconoce la victoria de Kenyatta y prometió proseguir con una campaña de "desobediencia civil" que hasta el momento no ha tenido mucha trascendencia.

Desde el 8 de agosto, en los diversos incidentes que acompañaron las elecciones, murieron 56 personas, en su mayoría víctimas de la represión policial de las manifestaciones.

Sin embargo, este balance no se compara con los miles de muertos registrados en los enfrentamientos político-étnicos consecutivos a las elecciones de 2007.

La decisión de la Corte Suprema, el 1 de septiembre, de invalidar la elección del 8 de agosto, debido a irregularidades en la transmisión de los resultados, había sido valorada como una oportunidad para los políticos kenianos de reforzar la democracia.

Sin embargo, los partidos elevaron el tono de la campaña electoral para el comicio del 26 de octubre, en el que triunfó Kenyatta, 56 años, en el poder desde 2013.