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  • AFP

El coordinador especial de la ONU para la paz en Medio Oriente, Nikolai Mladenov, advirtió este viernes del riesgo de una espiral de violencia, durante la reunión de urgencia del Consejo de Seguridad sobre la decisión de Estados Unidos de reconocer Jerusalén como capital de Israel.

El presidente Donald Trump, rompiendo con décadas de diplomacia estadounidense, anunció el miércoles su determinación unilateral de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y de mover la embajada de su país, situada actualmente en Tel Aviv.

La ONU está "muy preocupada por los riesgos de una escalada de violencia" en la región, dijo Mladenov ante el Consejo de Seguridad en un video desde Jerusalén.

"Del 6 al 8 de diciembre" fueron anunciados "tres días de ira", precisó. Además, advirtió del temor a que la decisión estadounidense estimule "un radicalismo religioso".

El giro diplomático de Trump preocupa a gran parte de la comunidad internacional y ha sido rechazada por aliados de Estados Unidos, principalmente por el impacto que puede tener en la estabilidad de la región y en las perspectivas de paz entre israelíes y palestinos.

Preguntado sobre lo que esperaba del diálogo en la ONU, un diplomático dijo: "Nada".

Otro, en cambio, aseguró que la sesión mostrará el "aislamiento" de Estados Unidos.

Nuevos llamados a intifada

Hace treinta años, el 9 de diciembre de 1987, estallaba la primera intifada, la sublevación popular palestina que durante seis años incendió los territorios palestinos ocupados, antes de que se llegara al reconocimiento mutuo entre Israel y la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

Tras el reconocimiento por Donald Trump de Jerusalén como capital de Israel, se han lanzado nuevos llamados a otra intifada.

En el origen, un accidente

El 8 de diciembre 1987, un camión conducido por un israelí choca contra dos vehículos repletos de obreros palestinos cerca del campo de refugiados de Jabaliya, en la Franja de Gaza. Mueren cuatro palestinos, y hay numerosos heridos.

Al día siguiente, los funerales de las víctimas desembocan en violentos enfrentamientos entre el ejército y los manifestantes. Los ocho campos de refugiados de la Franja de Gaza entran en ebullición.

Es el inicio de la intifada, la "revuelta de la piedras", que se extiende como un reguero de pólvora por todos los territorios ocupados.

'Mano de hierro'

Algunos políticos israelíes ya habían lanzado advertencias sobre la situación en los territorios ocupados, entre ellos en 1986 el exministro de Exteriores, Abba Eban, que alertó sobre la situación de los palestinos "sometidos a castigos y opresión".

Los palestinos de los territorios, bajo control israelí desde veinte años atrás, estaban sometidos desde agosto de 1985 a la política de la "mano de hierro" instaurada por el ministro de Defensa Yitzhak Rabin, para intentar acabar con cualquier manifestación de resistencia.

Rabin, sorprendido por la magnitud de la revuelta, dio primero la orden de "romper los huesos" a los manifestantes, antes de admitir que no había solución militar para frenar el movimiento.