•  |
  •  |
  • AFP

El presidente estadounidense Barack Obama advirtió hoy, en una visita sorpresa a Bagdad, que los próximos 18 meses serán "críticos" para Irak y garantizó al primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, que las tropas norteamericanas se retirarán en el plazo acordado. Durante esta visita que no fue anunciada por motivos de seguridad, Obama se desplazó a Camp Victory, la mayor base militar estadounidense, donde estimó ante 600 soldados entusiastas que "los próximos 18 meses" pueden ser un "periodo crítico" para Irak, teniendo en cuenta que la mayoría de las tropas estadounidenses se retirarán antes de que acabe agosto de 2010. "Llegó el momento de ceder el control a los iraquíes. Tienen que asumir la responsabilidad de su país", añadió Obama.

El presidente estadounidense se reunió con el presidente Jalal Talabani y sus dos vicepresidentes, y también con el primer ministro Nuri Al Maliki, en Camp Victoria, puesto que las malas condiciones meteorológicas no permitieron a Obama desplazarse al centro de la ciudad. Según el asesor de prensa del primer ministro iraquí, Yasin Majid, "el encuentro (de Obama y Maliki) fue positivo. Discutieron sobre las relaciones bilaterales. El presidente Obama reafirmó el compromiso de su país ante Irak sobre un retiro de las fuerzas estadounidenses en las fechas previstas".

Además, ambos "estaban de acuerdo en considerar que Irak alcanzó un nivel de estabilidad en materia de seguridad pese a los recientes atentados y afirmaron que ambos respetan el acuerdo de seguridad" firmado en noviembre entre Bagdad y Washington y que estipula la retirada de las tropas norteamericanas por etapas hasta fines de 2011.

A finales de febrero, el dirigente estadounidense anunció que el grueso de los 140.000 soldados actualmente desplegados en Irak habrían salido del país antes del 31 de agosto de 2010 y que permanecerá tan sólo una fuerza residual de unos 35.000 a 50.000 hombres. El último soldado estadounidense se irá en diciembre de 2011, ocho años después de la invasión del país y el derrocamiento de Saddam Hussein.

Obama también se reunió con el comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak, el general Ray Odierno, y condecoró a varios soldados. Según el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, la opción de viajar a Irak en vez de Afganistán la dictó la proximidad con Turquía, la necesidad de reunirse con los responsables iraquíes de seguridad y el deseo del presidente de reunirse con las tropas.

Esta es la tercera visita de Obama a Irak pero la primera desde que llegó a la Casa Blanca en enero. Antes de llegar a Bagdad, Obama se reunió en Estambul con varios líderes religiosos musulmanes, cristianos y judíos, visitó la basílica de Santa Sofía y la Mezquita Azul y contestó a las preguntas de un grupo de estudiantes turcos en el centro cultural de Tophane.

La visita de Obama a Irak se produce en un momento de recrudecimiento de la violencia, en especial en Bagdad, donde una serie de atentados dejó el lunes 34 muertos y cerca de 130 heridos, una secuencia que recordó a las oleadas de violencia de los años 2006 y 2007. Hoy, un nuevo atentado con coche bomba dejó ocho muertos y 20 heridos. El ejército estadounidense y las autoridades iraquíes responsabilizaron de los atentados a Al Qaida.