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La homofobia, la discriminación y los dogmas religiosos hace especialmente vulnerable ante el virus del sida a la comunidad de homesexuales, lesbianas y transexuales en Centroamérica, aseguraron miembros de estos colectivos y Naciones Unidas, reunidos en Panamá. Organizaciones defensoras de los derechos de los homosexuales de Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá analizan en este último país las estrategias que estos colectivos deben adoptar para hacer frente a la discriminación social e institucional, que según ellos, padecen y que les hace especialmente vulnerables ante el VIH/sida.

"La homofobia es un elemento que contribuye a que la epidemia del sida se perpetúe porque las personas no buscan la información ni acuden a los servicios de salud por miedo o vergüenza", expresó Cesar Núñez, Director Regional de ONUSIDA para América Latina. Según el funcionario, aunque haya tratamientos para las personas infectadas de VIH -en algunas ocasiones gratuitos- "la persona por miedo a ser identificada o estigmatizada ni siquiera acude a buscar ese tratamiento", manifestó Núñez.

El funcionario aseguró que la estigmatización del homosexual hace que estas personas en la práctica "tiendan a ser bisexuales porque se ven forzados a casarse y tener hijos", lo que haría aumentar la promiscuidad y la necesidad de buscar sus relaciones sexuales fuera del matrimonio, incluida la prostitución, con el consiguiente riesgo de ser infectados. "Nosotros seguimos siendo los más infectados, los más impactados, los que más sufrimos y lo peor del caso es que tenemos que guardar silencio por la homofobia. Eso es lo que nos está matando, el silencio", precisó Ricardo Beteta, presidente de la Asociación Hombres y Mujeres Nuevos de Panamá y Secretario General de la Coalición Centroamericana de la Diversidad Sexual.

Según ONUSIDA, las principales causas de transmisión del VIH en Centroamérica se deben a relaciones sexuales sin protección entre hombres y relaciones sexuales remuneradas. En comparación con la población adulta general con VIH, los niveles de infección de gays eran 7 veces mayor en Honduras, 10 veces en Guatemala y Panamá, 22 veces en El Salvador y 38 veces más en Nicaragua. El 15% de los hombres en El Salvador, el 12% en Guatemala y Honduras; el 8% en Nicaragua y el 9% de los hombres en Panamá tienen el VIH, según ONUSIDA.

Iglesia no ayuda con política del condón
"En muchos lugares no es delito pero a la vez no está permitido y vivimos en la clandestinidad", acotó Jorge López de la asociación OASIS de Guatemala. López asegura que en Centroamérica los homosexuales "se ven forzados en muchas ocasiones a salir huyendo de los pueblos porque a veces se nos hace difícil hasta respirar en esos ambientes tan excluyentes".

Por eso, ante la "migración forzada", muchos gays de escasos recursos se ven obligados a prostituirse "y a sobrevivir con su propio cuerpo y caer en un contexto de abuso sexual y explotación", resultando más vulnerables al VIH. Al mismo tiempo, "los dogmas religiosos y la creencia todavía que sólo existe el hombre y la mujer para mantener una relación sentimental es uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos", explicó por su parte Daniel Rodríguez de la Asociación Kukután de Honduras.

"Con su política del uso del condón la Iglesia no ayuda en nada y no sólo con la población gay", manifestó Salvador Reyes, del Centro para la Educación y Prevención del VIH de Nicaragua, país donde hasta el 2007 la homosexualidad estaba penalizada. Ese mismo año 60.000 personas murieron en América Latina por sida y hubo 240.000 nuevas infecciones, según ONUSIDA.