•   Honduras  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El presidente palestino Mahmud Abas se rehusó ayer reunirse próximamente con el vicepresidente estadounidense Mike Pence, después de que Washington reconociera a Jerusalén como capital de Israel, decisión que generó enfrentamientos en los territorios palestinos que dejaron cuatro muertos.

Dos militantes de Hamas murieron en un ataque aéreo israelí en represalia por disparos de cohete desde la Franja de Gaza.

Otros dos palestinos perecieron el viernes, durante un llamado “Día de la Ira” en Jerusalén, Cisjordania ocupada y Gaza, cuando miles de palestinos se enfrentaron a soldados y policías israelíes. En esos enfrentamientos se produjeron además decenas de heridos. 

La tensión entre israelíes y palestinos crece. Los altercados se concentraron ayer en los barrios palestinos de Jerusalén Este, donde la policía israelí a caballo, cuyo portavoz advirtió de que “respondería a toda protesta ilegal”, redujo todo conato de manifestación.

En el barrio de Salahadín una veintena de personas fueron dispersadas cuando levantaron banderas palestinas en rechazo al mandatario estadounidense, cuyo rostro tachado con una cruz portaban carteles, después de que el pasado miércoles reconociera a Jerusalén como capital de Israel y anunciara el traslado de la embajada norteamericana a Tel Aviv.   

Las bombas de sonido y los caballos por las aceras provocaron el caos en el vecindario y el cierre de los comercios, cuando aumentó el número de manifestantes y jóvenes palestinos que se enfrentaron a los agentes policiales arrojando latas y botellas, según pudo comprobar EFE.   

 Junto a la Puerta de Damasco, uno de los principales accesos a la ciudad amurallada de Jerusalén, altercados similares terminaron con la detención de 13 personas y cuatro agentes heridos.   

“Bloquearon las carreteras y arrojaron piedras a los oficiales. Cuatro policías quedaron heridos y fueron tratados en el lugar de la escena”, explicó el portavoz policial Micky Rosendfeld.    

Los mayores disturbios se sucedieron en Cisjordania y la Franja de Gaza, donde los jóvenes palestinos retaron al Ejército israelí, que suele responder con amplio material antidisturbios, y donde hubo 135 heridos, 25 de ellos por munición real y que fueron trasladados a centros hospitalarios, según el Ministerio de Sanidad palestino.