•  |
  •  |
  • END

Iraq / IRQ, Tikrit / AFP
Al menos 29 iraquíes murieron el martes al norte de Bagdad en dos atentados suicidas dirigidos contra milicianos sunitas aliados de las tropas estadounidenses en la lucha contra los miembros de Al Qaida en Irak, informaron fuentes policiales y médicas.

El ataque más sangriento causó al menos 25 muertos a la entrada de la ciudad de Baiji, 200 km al norte de Bagdad.

Un kamikaze hizo chocar una furgoneta llena de bombonas de gas contra un camión de gasolina parado en un puesto de control conjunto de tropas iraquíes y milicianos sunitas, según un responsable de las fuerzas de seguridad iraquíes que pidió el anonimato.

Según el Ejército estadounidense, dos suicidas viajaban en el vehículo.

El balance de víctimas, sin embargo, podría aumentar en las próximas horas, ya que 80 personas resultaron heridas en este atentado que se produjo hacia las 09H30 locales (06H30 GMT), según un médico de Baiji.

El jefe de la Policía local, el teniente coronel Salah al Kaissi, fue destituido, anunció el Ministerio del Interior, y se decretó el toque de queda en esta ciudad de la provincia de mayoría sunita de Salaheddin, cuya capital es Tikrit, el feudo del fallecido ex dictador Saddam Hussein.

Kamikaze estalla coche bomba
Más al sur, en la capital de la provincia de Diyala, Baquba, a 60 km al norte de Bagdad, otro kamikaze hizo estallar su carga explosiva en un funeral, matando a cuatro miembros de las Brigadas de la Revolución 1920, un ex grupo de rebeldes sunitas que ahora colaboran con los estadounidenses en la lucha contra los partidarios de Osama bin Laden.

Uno de los muertos es Haj Farhan Al Baharzawi, el jefe de las citadas Brigadas en Diyala, según un periodista de la AFP que asistía al funeral de dos miembros del mismo grupo, muertos la víspera por error a causa de disparos estadounidenses. Un médico confirmó la muerte de cuatro personas, entre ellas Al Baharzawi.

Por otro lado, las fuerzas estadounidenses afirmaron en un comunicado haber matado a "trece terroristas" en una serie de operaciones realizadas el lunes y el martes, en el centro y el norte de Irak, donde se concentran la mayoría de los actos de violencia.

Los dos atentados del martes se produjeron poco después de un llamado contra los "apóstatas" sunitas lanzado por el presunto jefe de la rama iraquí de Al Qaida en Irak, Abu Omar al Baghadadi, de quien no existen fotografías ni nunca ha sido visto en público.

Al Baghdadi, jefe del autoproclamado "Estado Islámico en Irak", pidió a "los muyahidines en Irak que inmolen a los apóstatas (sunitas) de los Sahwa (despertares), que se convirtieron en partidarios de los cruzados (...)", en un documento sonoro no autentificado, difundido el sábado en un sitio en internet islamista.

Decenas de grupos sunitas llamados "Al Sahwa" (Despertar) se formaron con el apoyo financiero del ejército estadounidense en las regiones sunitas de Irak para luchar contra los partidarios de Al Qaida. Esos grupos han contribuido a reducir importantemente la violencia en Bagdad y el oeste de Irak.

La rama iraquí de Al Qaida amenazó el 4 de diciembre pasado con una nueva campaña de atentados contra las fuerzas gubernamentales iraquíes y las milicias sunitas que colaboran con los estadounidenses. En las últimas semanas multiplicó esos ataques en las provincias de Diyala y Salaheddin.

En octubre, 19 personas murieron y 50 resultaron heridas en un doble atentado con coche bomba en Baiji contra un responsable policial y un jefe tribal. Ambos salieron indemnes.