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  • EFE

Los países miembros de la OTAN decidieron este martes renovar hasta 2020 el mandato de su secretario general, Jens Stoltenberg, dándole su "plena confianza" en un contexto de tensiones con Rusia.

"Los aliados decidieron prolongar dos años, hasta el 30 de septiembre de 2020, el mandato del secretario general Jens Stoltenberg", indicó el comunicado.

"Los aliados tienen plena confianza en su capacidad para continuar la tarea que lleva a cabo con determinación para hacer avanzar la adaptación de la OTAN a los desafíos de seguridad del siglo XXI", añade el texto.

Stoltenberg respondió en un tuit asegurando que se siente "honrado y agradecido", explicando que tiene "muchas ganas de continuar trabajando juntos para reforzar la Alianza y mantener en seguridad a nuestros ciudadanos".

El ex primer ministro noruego, de 58 años, fue nombrado secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en octubre de 2014.

Sus tres primeros años de mandato estuvieron marcados por una importante transformación de la organización frente a Rusia, considerada una potencia más hostil desde que estalló la crisis ucraniana en 2014.

Ahora tendrá como principal tarea preparar la próxima cumbre de la primera alianza militar del mundo, en julio de 2018 en Bruselas, donde se tratarán entre otros asuntos la crisis nuclear norcoreana.

La primera ministra británica, Theresa May, se congratuló por la renovación a Stoltenberg, al que calificó de "auténtico campeón" de la OTAN.

"Se ha asegurado de que la OTAN se mantenga fuerte pero no inmóvil, respondiendo a la agresión rusa en el este de Europa y reformándola para hacer frente a las amenazas en curso, como los ciberataques o la guerra híbrida", dijo May en un comunicado.

Los 29 miembros aprobaron recientemente el uso de tácticas de ciberguerra en las operaciones de la OTAN, que desde 2017 consideran el ciberspacio como un "dominio operativo".

También decidieron reformar la estructura de mando, un centro supervisor que ya existía en tiempos de la Guerra Fría, cuando la organización tenía 22.00 hombres frente a los 6.800 actuales.

Los miembros de la OTAN también quieren poner en marcha un "mando en la retaguardia" que favorezca el desplazamiento rápido de las tropas en Europa, hoy imposible por problemas logísticos.

Sin embargo, los 29 miembros, bajo presión del presidente estadounidense Donald Trump, no abordarán hasta febrero cuestiones más espinosas como el aumento de los efectivos, el presupuesto o los lugares de implantación de las fuerzas de la OTAN.

La organización también tiene que responder al llamamiento de Estados Unidos, que reclama refuerzos para una misión en Afganistán que apoye su "nueva estrategia" en ese país.

Tras 16 años de conflicto y a pesar de centenares de millones de dólares de ayuda internacional, los talibanes, que controlan el 40% del territorio afgano, multiplican sus ataques, incluso en Kabul, la capital.

"Resolute Support", la misión de asesoría y asistencia de la OTAN del ejército afgano, que ahora tiene 13.000 soldados, debería tener unos 16.000 el año que viene, dijo Stoltenberg recientemente.

Estados Unidos debería contribuir con 2.800 soldados más y los aliados y sus socios con otros 700.