•   Phoenix, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Para los participantes en la conferencia sobre migración más grande de EE. UU. está claro que consolidar una reforma migratoria y dar una solución a los “soñadores” y los “tepesianos” son metas alcanzables si los hispanos hacen valer su peso en las elecciones legislativas de 2018.

Durante el último día de la décima Conferencia Nacional de Integración de Inmigración (NIIC) que se lleva a cabo desde el domingo pasado en el Centro de Convenciones de Phoenix, activistas, expertos, autoridades y portavoces de grupos proinmigrantes “desmenuzaron” los tres temas centrales para esta comunidad.

Los participantes hablaron ayer sobre el futuro del programa DACA (Acción Diferida) para inmigrantes indocumentados llegados a EE. UU. en la infancia, que está siendo gradualmente eliminado por la Administración Trump y coincidieron en vislumbrar una solución a corto plazo por parte del Poder Legislativo.

También hubo coincidencia en indicar que los “tepesianos”, los beneficiarios de los Estatutos de Protección Temporal (TPS), entre ellos nicaragüenses, que ya lo perdieron, salvadoreños y hondureños, en riesgo de perderlo, viven uno de los pasajes más “injustos” de la Administración de Donald Trump.

Además, añaden, la reforma migratoria aún “está sobre la mesa” y serán las próximas elecciones legislativas de noviembre de 2018, las que determinen qué tan factible resultará cristalizar la propuesta ante el Congreso de Estados Unidos.

Ben Monterroso, director nacional de Mi Familia Vota, aseguró a EFE que el futuro migratorio de la comunidad hispana está depositado en sus “propias manos”.

“Los republicanos le han apostado a que la comunidad latina no participa políticamente, esta vez vimos que el 100% de los políticos demócratas creen en nuestra comunidad, así que la moneda está en el aire”, expresó.

Mencionó que los latinos son la segunda minoría más grande de los Estados Unidos y al no participar electoralmente su posición en el país se encuentra en desventaja.

“El año pasado (en las presidenciales de noviembre de 2016) hubo más de 28 millones de latinos que podían votar, desafortunadamente solo 12 millones votaron. Estamos dejando mucho poder político, y los políticos son los que nos tienen donde estamos”, aclaró.

Monterroso está convencido que tiene que existir una movilización en contra de las políticas antinmigrantes para lograr cambios beneficiosos para los inmigrantes.

“Los estadounidenses miran a los inmigrantes como contribuyentes a la economía del país, en el sistema académico estamos viendo más jóvenes profesionales, también tenemos el poder de las calles, ahora solo falta construir el poder político y verdaderamente nos ha faltado esta fuerza”, resaltó.

Lucha por una ley

Eva Millona, directora ejecutiva de la Coalición de Defensa de Inmigrantes y Refugiados de Massachusetts (MIRA), señaló a EFE que está segura que existe una oportunidad “muy grande” de lograr una ley para los “soñadores”, como se conoce a los beneficiarios de DACA, que sea “limpia” (sin contrapartidas).

“Es cuestión de tiempo, pero va a pasar, quizás vamos a ver cuestiones en la propuesta de ley que no nos van a satisfacer, pero vamos a seguir luchando, no es una lucha nueva, se ha venido peleando en las últimas administraciones y no vamos a parar”, sostuvo.

Por su parte, Elizabeth Alex directora comunitaria de la organización proinmigrantes CASA, dijo a EFE que el movimiento masivo no se puede parar y que los inmigrantes demostraron que cuentan con una comunidad que los respalda y en 2018 podrán lograr una reforma migratoria integral.

“Demócratas y republicanos saben que se tiene que hacer algo ahora, no se puede esperar más, y eso gracias al liderazgo de los mismos ‘dreamers’ (soñadores), de sus padres y comunidades que entienden que con el tiempo pierden su estatus, igual es el respaldo para los acogidos con TPS, habrá soluciones”, exclamó.