•   Washington, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • EFE

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) hará una visita de trabajo en Honduras el próximo año independientemente de cuál sea el desenlace de las elecciones generales del pasado 26 de noviembre, que aún no tienen ganador oficial.

"Tenemos una invitación formal en la mano del Estado, así que sí o sí estaremos allí el año que viene", indicó hoy en declaraciones a Efe en Washington el secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrão.

El jurista brasileño, al frente de la Comisión desde agosto de 2016, considera que la crisis postelectoral en Honduras no pone en peligro esta visita acordada a finales de noviembre porque "los compromisos con el sistema interamericano son estatales".

La "visita de país", como denomina la CIDH a esta actividad que suele concluir con un informe pormenorizado, se planteó antes de la crisis postelectoral en la que está sumida Honduras desde hace casi tres semanas.

"Esta visita país es parte de nuestro monitoreo, se planteó antes de la crisis, pero es parte de nuestro monitoreo, porque las crisis no surgen de nada", afirmó Abrão, la máxima autoridad de la Comisión, órgano autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA).

La CIDH tiene ahora que dar forma a la agenda de esa visita, que no tiene fecha fijada, pero ya contempla abordar los siguientes temas: "Seguridad ciudadana, crimen organizado, corrupción, protección de la libertad de expresión, defensores de derechos humanos, especialmente en materia ambiental, migrantes y refugiados", enumeró el jurista.

Honduras está en crisis desde las elecciones del pasado 26 de noviembre, en las que, según la misión de observación de la OEA, hubo "falta de garantías y transparencia, cúmulo de irregularidades, y errores y problemas sistémicos en su etapa previa, jornada electoral y etapa postelectoral".

El candidato opositor, Salvador Nasralla, de la izquierdista Alianza de Oposición contra la Dictadura, denunció un fraude en su contra y movilizó a sus simpatizantes en varias ciudades del país para salir a las calles a defender su voto.

El Gobierno decretó el toque de queda ante las protestas, que han dejado 16 muertos (14 manifestantes y 2 policías), más de 1.600 detenidos y un número indeterminado de heridos, según el balance más reciente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos de Honduras (Conadeh).

El último informe del Tribunal Electoral de Honduras indica que el presidente y candidato a la reelección por el Partido Nacional (derecha), Juan Orlando Hernández, obtuvo el pasado 26 de noviembre el 42,95 % de los votos, mientras que Nasralla sumó el 41,42 %.

No obstante, el tribunal sigue sin proclamar ganador oficial porque está estudiando las impugnaciones presentadas por la oposición y tiene de plazo hasta el día 26 de diciembre para pronunciarse al respecto.

No obstante, Nasralla ya ha advertido que si declara ganador a Hernández el país será "ingobernable", y el secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha dicho que la misión electoral del organismo no descarta pedir la celebración de nuevos comicios si no hay certeza en el recuento final.

La organización Human Rights Watch (HRW) también ha denunciado "indicios contundentes de fraude electoral" en las elecciones de Honduras, país en el que no hay segunda vuelta electoral, ya que gana el candidato que obtenga mayor cantidad de votos