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  • EFE

El padre de uno de los 44 marineros del submarino argentino San Juan, desaparecido desde hace un mes en el océano Atlántico, dijo hoy a Efe que desde su entorno siguen "con esperanza y con fe" en que su ser querido vuelva a casa, aunque reconoció que los días pasan y "hay que ser realistas".

"Nosotros continuamos con esperanza y con fe y a la espera de que algo sea concreto y no abstracto", relató Jorge Villareal, padre de Fernando, jefe de operaciones del submarino militar, en referencia a la falta de certezas de qué le ocurrió al sumergible.

Este viernes, al cumplirse 30 días de la última vez que el comandante del buque se comunicó con sus superiores en tierra, los familiares de los marineros han llamado a manifestarse en diversas ciudades argentinas para reclamar que continúen las tareas de búsqueda con miras a un rescate de la nave y su tripulación.

Villarreal, marino retirado, junto con sus allegados y otros amigos, se manifestará en la ciudad costera bonaerense donde vive, Punta Alta, cerca de la base naval de Puerto Belgrano, desde donde se han capitaneado las operaciones de búsqueda del sumergible. "Que lo ubiquen", expresó el padre de Fernando, para remarca la "incertidumbre" que siguen viviendo los familiares por no tener idea de qué pudo ocurrirles a los tripulantes.

También por ni siquiera tener la certeza de si continúan o no con vida, a pesar de que la Armada, hace ya dos semanas, comunicó que no se trabajaría por un eventual rescate por descartar supervivientes por el tiempo transcurrido y las condiciones extremas, en el fondo del mar.

Con la "angustia" que les produjo esa situación, la familia no pierde la esperanza de que puedan estar en condiciones de supervivencia extrema e intentando ser localizados, aunque asumen que hay que ser "realistas" porque los días van pasando. "Nosotros pedimos que siempre nos digan la verdad, que nos informen a nosotros de lo que pasa.

Nosotros nos enteramos por los medios", criticó Villarreal, en el mismo sentido que han hecho otros familiares por el modo que la Armada ha comunicado malas noticias en las últimas semanas. Fernando está casado, vive en Mar del Plata y tiene una hija de 3 años.

El pasado miércoles, familiares de algunos de los tripulantes se reunieron en el Parlamento con diputados de todos los bloques políticos para pedirles apoyo en la búsqueda del submarino y avanzar en la investigación por la desaparición.

Paralelamente, una jueza del sur del país encabeza la causa en la que se trata de determinar si hubo delito en la desaparición y posterior búsqueda del buque, y de forma paralela, el Gobierno ya decidió hace varias semanas abrir un sumario interno para determinar responsabilidades en la Armada.

La magistrada Marta Yáñez dijo esta semana que está trabajando con la "máxima" de que el buque quizá no pueda ser localizado o reflotado.

Y es que la búsqueda sigue sin dar frutos tras una intensa búsqueda que ha contado con la colaboración de diversos países, entre ellos Estados Unidos, Rusia y Reino Unido.