•  |
  •  |
  • AFP

Las esperanzas de rescatar sobrevivientes del violento sismo que arrasó el lunes el centro de Italia y dejó al menos 260 muertos, disminuyen de hora en hora, mientras el país se prepara para los funerales nacionales previstos para el Viernes Santo. El número de muertos siguió subiendo y el último balance provisional es de 260, de los cuales 16 niños, según datos anunciados por el presidente del Consejo italiano, Silvio Berlusconi, desde L'Aquila, una ciudad medieval a 110 kilómetros al noreste de Roma, y epicentro del devastador terremoto.

"Temíamos 1.000 víctimas", admitió Berlusconi, quien precisó que los 17.772 damnificados están en 2.962 tiendas de campaña repartidas en 31 campamentos. En total, el sismo dejó 28.000 damnificados. Por su parte, el ministro para las Relaciones con el Parlamento, Elio Vito, aseguró que el número de desaparecidos es de 11 y que los heridos son 1.179.

Berlusconi confirmó que los funerales previstos el Viernes Santo serán oficiados por el obispo de L'Aquila, monseñor Giuseppe Molinari, quien se salvó milagrosamente del derrumbe de la sede histórica del arzobispado. El Viernes Santo será declarado día de luto nacional en Italia. Los cuerpos de las víctimas están siendo trasladados al centro de coordinación de socorros instalado por Protección Civil a 6 kilómetros de L'Aquila.

Es dificil mantener la esperanza
Mientras tanto, los socorristas seguían su extenuante labor de rescatar cuerpos de los escombros, sobre todo en el casco histórico de L'Aquila, donde miles de edificios y monumentos históricos se desplomaron por el violento movimiento telúrico del lunes, entre ellos varias basílicas y joyas arquitectónicas.

"La esperanza es la última a morir. Pero es difícil mantenerla, el edificio se desplomó completamente", admitió angustiado el tío de uno de los jóvenes desaparecidos en la Casa del Estudiante, mientras otros parientes lloran y una señora se desmayó tras horas de ansiosa espera. Las primeras víctimas comenzaron a ser enterradas hoy, antes de la ceremonia oficial del viernes.

Entre las víctimas mortales del temblor figuran la argentina Andrea Passamonti y su bebé de cinco meses, según indicaron fuentes diplomáticas argentinas. Passamonti, de 38 años, vivía en Onna, un emblemático pueblo de la región borrado del mapa por el sismo del lunes, junto a su marido, que también murió en el terremoto. Cuarenta de los 400 habitantes de Onna, a pocos kilómetros de L'Aquila, perdieron la vida. Otra suerte corrió Eleonora, una estudiante de 21 años que ayer fue hallada con vida tras pasar 42 horas bajo los escombros.

Berlusconi: "Hay que tomarselo como un "fin de semana de camping"
Las tareas de rescate se prolongarán hasta el domingo, anunció el ministro italiano del Interior, Roberto Maroni, tras lo cual se iniciará la labor de reconstrucción que "no será ni fácil ni breve", expresó. Berlusconi, quien manifestó hoy que lleva "44 horas sin dormir", se permitió inclusive una broma ante las cámaras de televisión alemanas, al afirmar que los damnificados deberían "tomárselo como un fin de semana de camping".

"No les falta nada, tienen atención médica, comida caliente... Claro que su refugio actual es completamente provisional pero, justamente, hay que tomárselo como un fin de semana de camping", respondió Berlusconi al ser interrogado sobre la situación de los damnificados. El presidente del Consejo italiano se comprometió a garantizar la reconstrucción de la región devastada e inclusive lanzó la idea de que cada región de la península construya 100 ciudades modelos para quienes quedaron sin techo.

Una verdadera carrera de solidaridad se desató en Italia y varias instituciones estatales abrieron cuentas corrientes para las víctimas, lo que no ha evitado la presencia de saqueadores: dos fueron detenidos en Onna con un botín del valor de 80.000 euros. La 35 jornada del campeonato de fútbol de serie B, prevista para el viernes, fue aplazada para el martes en señal de duelo.