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  • EFE

Más de 900 niños y jóvenes aún se encuentran sin acceso a una escuela y servicios de salud, tras los sismos que sacudieron el centro y sur del país en septiembre pasado, alertó hoy el representante de Unicef en México, Christian Skoog.

"Aún hay familias con niños en Chiapas, Ciudad de México, Morelos, Oaxaca y Puebla en situación de vivienda precaria, sin acceso a escuelas o a servicios de salud adecuados", señaló en un comunicado.

Los datos fueron obtenidos mediante una serie de encuestas levantadas por el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en las que niños y jóvenes expresaron las principales inquietudes sobre la situación que están viviendo, entre las que también destacaron la necesidad de atención psicológica.

Para atender las consecuencias de la tragedia, Unicef instaló un total de 34 espacios amigables para la infancia y 100 espacios temporales de aprendizaje, donde se atendieron 3.126 y 4.329 niños, respectivamente.

"Es prioritario, tanto para el futuro de la infancia afectada como para el desarrollo de México, que estas familias reciban el apoyo adecuado para garantizar que sus hijos vivan bajo techo seguro, asistan a la escuela y vean cubiertas todas sus necesidades básicas", señaló Skoog.

El representante de Unicef hizo un llamado a la sociedad civil, el sector privado y al Gobierno para no perder de vista las necesidades de estos niños, niñas y adolescentes, y anunció un plan de recuperación temprana que se implementará en el primer semestre de 2018.

El plan de recuperación de Unicef tiene como objetivos prevenir la deserción escolar que pueda resultar del retraso en el regreso a clases y garantizar la recuperación psicoemocional de niños y niñas y adolescentes afectados por los terremotos en México.

"Mantener a los niños y niñas al centro de los esfuerzos de recuperación es fundamental tanto para la protección y recuperación física y emocional de cada niño o niña, como para el desarrollo presente y futuro del país", destacó.

México fue sacudido por dos poderosos terremotos los días 7 y 19 de septiembre pasados, que dejaron 471 víctimas mortales, millones de damnificados y enormes pérdidas económicas en el centro y sur del país.