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“Hemos conversado por algún tiempo y es una decisión que recae de mi parte en el general René Orlando Ponce Fonseca como jefe del Estado Mayor Conjunto”, dijo Hernández en una comparecencia ante la prensa en la Casa Presidencial, acompañado por el saliente jefe de la cúpula castrense, general Francisco Isaías Álvarez.

Hernández, que el domingo fue proclamado presidente electo de Honduras, indicó que confía en el desempeño de Ponce, que hasta ahora era el comandante del Ejército hondureño.

También designó como subjefe del Estado Mayor Conjunto al general Reinel Fúnez, quien hasta ayer era el comandante de la Fuerza de Seguridad Nacional Interinstitucional (Fusina).

“Me siento orgulloso como hondureño que sean parte de este nuevo equipo que estará asistiéndole al país por los próximos dos años”, enfatizó el presidente.

Señaló “la destacada labor” del saliente jefe del Estado Mayor, que ocupó el cargo desde el 21 de diciembre de 2015, cuando sustituyó al general Freddy Díaz.

Precisó, además, que Ponce recibirá hoy, jueves, el bastón de mando de parte del saliente jefe del Estado Mayor Conjunto.

El nuevo responsable de las Fuerzas Armadas de Honduras agradeció a Hernández por su nombramiento y se comprometió a seguir apoyando las diferentes políticas del Gobierno. 

Pide contundencia a militares

Horas antes el presidente hondureño, Juan Orlando Hernández, declarado el domingo gobernante electo, instó ayer a las Fuerzas Armadas a actuar con contundencia ante la crisis que vive su país por un supuesto “fraude” en los recientes comicios y respetar el derecho a la manifestación pacífica de los ciudadanos.

En una comparecencia ante la prensa en la Casa Presidencial, Hernández dijo que las Fuerzas Armadas en conjunto con la Policía tienen que “actuar de manera contundente” ante la crisis política que vive Honduras.

“Ante las actuales circunstancias en el país quiero decirle al pueblo hondureño que es función de las Fuerzas Armadas, desde el estamento Constitucional desarrollado en la normativa secundaria, entre otros elementos importantes, garantizar el orden público del país”, subrayó.

El “fraude” que el candidato de la Alianza de Oposición contra la Dictadura, Salvador Nasralla, alega le han fraguado en el Tribunal Supremo Electoral (TSE), al que no reconoce, mantiene al país en una crisis que surgió el mismo día de las elecciones y se agudizó el domingo pasado, cuando Hernández fue proclamado presidente electo.

Garantizar los bienes y seguridad física

Las protestas, que han incluido saqueos e incendio a decenas de comercios y vehículos, edificios públicos y privados, también dejan más de una veintena de muertos, incluidos agentes del orden, según informes de la oposición, y un número no cuantificado de lesionados.

El presidente hondureño pidió a los militares y policías respetar el derecho a la manifestación pacífica de los ciudadanos, pero “garantizando la seguridad de los bienes, la integridad física de las personas y cuidar la economía nacional”.

Hernández indicó que con esas acciones, de las que no dio detalles, se busca también “cuidar el impacto de la economía de otros países que tienen empresas aquí o que se suplen desde Honduras”.

La crisis política es “un tema que requiere un abordaje diferente”, señaló, y resaltó que “preservar el orden público es un mandato constitucional”. 

EE. UU. no ha visto “nada que altere” resultado de elección en Honduras

Una fuente anónima del Departamento de Estado dice que EE. UU. no encontró por ahora “nada que altere” el resultado de las elecciones en Honduras.

“En este punto no hemos visto, según nuestro entendimiento de los dos informes de las misiones de observación, nada que altere el resultado final que emitió el Tribunal Supremo Electoral (TSE)”, dijo un funcionario bajo condición de anonimato, en alusión a los reportes de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE). Tanto Hernández, del derechista Partido Nacional, como Salvador Nasralla, de la coalición izquierdista Alianza de Oposición contra la Dictadura, se atribuyeron el triunfo después de las elecciones del 26 de noviembre, que según observadores internacionales se vieron empañadas por irregularidades.

El gobierno de Donald Trump no ha reconocido aún la reelección de Hernández, señalando que evalúa los informes de las misiones de observación internacional y espera que se cumpla el plazo establecido por la ley hondureña para apelar el resultado electoral.

“Hay entidades que han analizado la elección y han extraído datos un poco divergentes sobre cómo consideran la votación. Seguimos examinando ambas respuestas, de la OEA y de la UE, para determinar nuestra posición sobre esto”, dijo el martes a periodistas la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.

“Se encuentra en curso ese período de cinco días, así que vamos a esperar y ver qué sucede entonces”, agregó, y recordó que desde la votación altos diplomáticos estadounidenses se han reunido “periódicamente con candidatos de ambos lados”.

Nasralla, quien viajó a Washington esta semana para denunciar en la OEA y ante el gobierno estadounidense un supuesto fraude electoral en favor de Hernández y abogar por la convocatoria de nuevos comicios, se encontró el lunes con el subsecretario en funciones para Asuntos del Hemisferio Occidental, John Creamer. ”Estados Unidos no conoce la realidad del fraude y le traemos un documento USB, donde viene demostrado cómo se suplantaron las actas”, dijo el candidato antes de la cita.