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  • EFE

El teleférico al pico más alto de Alemania, el Zugspitze, de 2,962 metros, en los Alpes bávaros abrió hoy sus puertas tras una renovación intensiva que ha sustituido sus dos góndolas, los 4,5 kilómetros de recorrido y las dos estaciones.

La obra, de gran dificultad técnica debido a las condiciones orográficas y climatológicas, ha costado 50 millones de euros, tres años de planificación y dos y medio de obras, y ahora el teleférico admite un máximo de 580 pasajeros a la hora.

Vista de los cables del nuevo teleférico de la montaña Zugspite durante su ceremonia de inauguración. Foto: EFE/ENDLas cabinas, con espacio para 120 personas cada una, cuentan con ventanas desde el suelo hasta el techo para poder admirar las espectaculares vistas de esta región alpina desde donde, además del Zugspitze, se pueden contemplar picos próximos como el Waxenstein (2,277 metros) y Alpspitze (2,628 metros) y el lago de montaña Eibsee.

También se han remozado las dos estaciones, la que se encuentra en el valle, junto al Eibsee, y la de la cumbre, que se encarama en lo alto de un gran desnivel, a la que se ha dotado de balconadas panorámicas.

Este teleférico es el que supera la mayor diferencia de altura entre sus dos estaciones -1,945 metros- de todo el mundo y su único pilar es también el más alto para un mecanismo de estas características, de 127 metros.

El anterior teleférico, abierto en 1963, tenía un trazado casi idéntico, pero había quedado obsoleto y no podía satisfacer la creciente demanda turística con sus pequeñas cabinas, que tan sólo admitían 240 viajeros a la hora.