•   Estocolmo, Suecia  |
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  • AFP

El gobierno sueco propuso este jueves una ley para que se considere como una violación el sexo no consentido, incluso cuando no haya amenazas ni violencia, tras la difusión de la campaña #MeToo ("Yo también") en internet, que denuncia casos de acoso o agresiones sexuales.

"La incidencia de los abusos sexuales está creciendo en Suecia, donde las mujeres más jóvenes son las que corren más riesgo", indicó el gobierno en un comunicado.

"Para condenar a un violador ya no será necesario demostrar el uso de violencia ni de amenazas, ni la explotación de la situación especialmente vulnerable de la víctima", explicó el gobierno, que añadió que la propuesta de ley se basa en "una obviedad: el sexo debe ser voluntario".

El texto, que debe ser aprobado por el Parlamento, también crea dos nuevos delitos: "violación negligente" y "abuso sexual negligente", con una condena máxima de cuatro años de prisión.

"Esto significa que será posible condenar a más gente por abuso que ahora, por ejemplo, cuando alguien debería ser consciente del riesgo de que la otra persona no consienta [el acto], pero aún así inicia una relación sexual con esta", dijo el gobierno.

La ley, que debería entrar en vigor en julio, también aumenta el castigo mínimo por violación o violación de menor de cuatro a cinco años de cárcel.

La campaña #MeToo empezó a raíz del escándalo en torno al productor de Hollywood, Harvey Weinstein, al que varias mujeres acusaron de delitos sexuales hace semanas.

En Suecia, uno de los países que presume de mayor igualdad de género en el mundo, afectó a casi todos los sectores de la sociedad.

Más de 10,000 mujeres -incluidas actrices, periodistas, abogadas, músicas, médicos y trabajadoras de la construcción- han denunciado acoso sexual.

"Hemos oído demasiadas historias este otoño [boreal] sobre mujeres que afrontaron acoso y abusos sexuales, y necesitamos hacer algo", dijo el domingo el primer ministro Stefan Lofven a la agencia de noticias TT.