•   Brazzaville, República del Congo  |
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  • EFE

El Gobierno de la República del Congo y los rebeldes de la provincia sureña de Pool acordaron un alto el fuego que pone fin, al menos temporalmente, a una crisis violenta en la zona que comenzó en abril de 2016, informan hoy medios locales.

El acuerdo fue firmado ayer por representantes del Ejecutivo y del líder de los rebeldes, el reverendo Ntumi, cuyo nombre real es Frédéric Bintsamou, y pone fin a una escalada de la violencia en esta región que rodea a la provincia de la capital nacional, Brazzaville.

Entre las cláusulas pactadas destacan el compromiso de los rebeldes de facilitar la entrega a las autoridades de las armas que ahora mismo se encuentran en su poder y la promesa de no impedir un restablecimiento de la autoridad del Gobierno en Pool.

Por su parte, el Ejecutivo se compromete a ayudar en la reinserción social y profesional de los combatientes (conocidos como Ninjas), a reducir la presencia militar en la zona y a garantizar la libre circulación de personas y mercancías allí.

El acuerdo, sin embargo, no garantiza impunidad para el reverendo Ntumi, sobre quien pesa una orden de busca y captura.

El representante de Ntumi en la firma del acuerdo, Jean Gustave Ntondo, indicó que "no habrá más prisas ya que este acuerdo ha tenido todo en cuenta.

Nadie debe impedir que los combatientes Ninjas salgan y vivan en sitios dispuestos para ellos".

La aplicación del pacto será supervisada por un Comité creado especialmente para ello.

La violencia repuntó en abril de 2016 tras confirmarse la victoria electoral del presidente, Denis Sassou Nguesso, en el poder durante tres décadas, en las elecciones presidenciales celebradas un mes antes, que estuvieron marcadas por las denuncias de fraude electoral de la comunidad internacional y la oposición.

Los incidentes provocaron el desplazamiento de miles de personas, la interrupción de la actividad agraria en Pool (una de las regiones más fértiles del país) y la destrucción de numerosas aldeas e infraestructuras.

Los Ninjas habían firmado acuerdos en 2003 con el Ejecutivo para abandonar las armas después de años de guerras y actos insurgentes que tienen su origen en los años 1990.

Nguesso alcanzó el poder en la República del Congo en 1979 aupado por los militares y ocupó el cargo hasta 192, cuando perdió en las primeras elecciones multipartidistas del país.

Volvió al poder en 1997, tras una corta pero sangrienta guerra civil en la que fue apoyado por tropas angoleñas.

Desde entonces, Nguesso se ha mantenido en el poder tras ganar los comicios en 2002 y ser reelegido en 2009 y 2016.