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Venezolanos protestan por falta de su platillo navideño

Foto por: AFP / END

Marchas fueron vigiladas por la policía.

Fotos de vías bloqueadas y bolsas de basura quemadas fueron difundidas en redes sociales, donde varios usuarios ironizaron llamando las protestas como la “revolución del pernil”.

Cientos de venezolanos protestaron en Caracas la noche del miércoles, porque no recibieron del Gobierno, el pernil de cerdo, plato principal en la comida de Navidad y Año Nuevo, cuya escasez el presidente Nicolás Maduro atribuyó a un sabotaje internacional.

Las protestas se registraron en las populares barriadas de Antímano y La Vega, en el oeste de Caracas, reportaron medios de comunicación locales. Efectivos de la Guardia Nacional, con equipos antimotines, vigilaban las movilizaciones.

Fotos de vías bloqueadas y bolsas de basura quemadas fueron difundidas en redes sociales, donde varios usuarios ironizaron llamando las protestas como la “revolución del pernil”.

Otras protestas menores se han registrado los últimos días en Caracas y otras ciudades por la ausencia de la carne de cerdo prometida por el gobierno para las fiestas navideñas, a través de un sistema de venta a precios subsidiados en zonas populares.

Maduro se refirió más temprano a esta situación en un acto transmitido en cadena de radio y televisión. “¿Qué pasó con el pernil? Nos sabotearon. Puedo decirlo de un país: Portugal”, aseguró.

Agregó que su gobierno compró “todo el pernil que había en Venezuela” y, además, ordenó la importación de más piezas desde Portugal. “Pero nos persiguieron las cuentas bancarias, nos persiguieron los dos barcos gigantes que venían”, agregó.

“Los portugueses se comprometieron, los asustaron los gringos y no mandaron los perniles”, expresó por su lado Diosdado Cabello, número dos del chavismo, en su programa en la televisora estatal VTV.

Estados Unidos impuso sanciones financieras contra Venezuela, prohibiendo a sus ciudadanos y empresas negociar nueva deuda del gobierno y su estatal petrolera PDVSA, fuente de 96% de las divisas que entran al país. Maduro y altos funcionarios sostienen que ello ha obstaculizado las importaciones.

Junto con la hallaca -un tamal de maíz relleno con carne de res, pollo, aceitunas y uvas pasas-, el pernil es uno de los componentes tradicionales en las cenas de Navidad y Año Nuevo en los hogares venezolanos.

Los venezolanos sufren una severa escasez de alimentos básicos y medicinas, así como una desbocada inflación que el FMI proyecta en más de 2,300% para 2018.

El ingreso mínimo (salario más bono de alimentación) suma unos 450,000 bolívares (US$135 a tasa oficial), lo que cuesta en el mercado kilo y medio de pernil.

En el plan gubernamental de venta de alimentos subsidiados, el kilo cuesta 10,000 bolívares, por lo que si no es entregado por esa vía el plato típico es inalcanzable para muchos venezolanos.

“No pagó” 

La empresa agroalimentaria portuguesa Raporal reveló ayer que el gobierno venezolano debe 40 millones de euros a varias firmas lusas por un cargamento de jamones navideños enviado en 2016 y dijo que desconoce que exista un sabotaje de Portugal sobre las exportaciones de este producto a Venezuela.

En un comunicado del que se hacen eco medios locales, la compañía explica que el gobierno venezolano compró 14,000 toneladas de carne en 2016 por 63.5 millones de euros a un grupo de empresas portuguesas, entre ellas la propia Raporal, de los cuales todavía debe 40 millones.

El ministro portugués de Exteriores, Augusto Santos Silva, negó en una entrevista a la emisora lusa TSF cualquier responsabilidad de su Gobierno en el asunto y afirmó que el Ejecutivo “no tiene, con seguridad, ese poder de sabotear pernil”, sino que las exportaciones son competencia de las empresas.