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Miles de peruanos marcharon ayer en repudio al indulto del expresidente Alberto Fujimori, concedido por el mandatario Pedro Pablo Kuczynski, quien ayer mismo fue interrogado por fiscales en la investigación sobre el escándalo de la empresa brasileña Odebrecht.

Los manifestantes, incluidos familiares de víctimas del gobierno de Fujimori, se congregaron en la plaza San Martín de Lima bajo el lema “indulto es insulto”, cuatro días después de que Kuczynski le otorgara el perdón al exjefe de Estado invocando razones humanitarias mientras cumplía una condena de 25 años de prisión por crímenes contra la humanidad.

“Este indulto es una burla para nosotros”, dijo en la marcha Indira Huilca, hija de un sindicalista asesinado por el Grupo Colina, un escuadrón de la muerte integrado por militares que operó al amparo del gobierno de Fujimori (1990-2000).

Mientras tanto, el presidente peruano era interrogado por fiscales, en una sesión que duró cuatro horas, en el marco del caso Odebrecht, que casi le costó la destitución semanas atrás.

El fiscal anticorrupción Hamilton Castro, que dirige esta investigación, busca determinar si el mandatario de centroderecha, o alguna de sus consultoras, se benefició o influyó en concesiones de obras públicas otorgadas a la cuestionada constructora brasileña.

Tras el interrogatorio, el equipo del ministerio público encabezado por Castro se retiró del Palacio de Gobierno sin hablar con la prensa. El presidente tampoco ofreció declaraciones.

Castro investiga los millonarios pagos por asesorías que hizo la compañía brasileña a empresas ligadas Kuczynski mientras era ministro del entonces presidente Alejandro Toledo (2001-2006).

El mandatario había negado todo vínculo con la compañía brasileña hasta que fue desmentido por la propia empresa, que decidió colaborar con la justicia.

Paralelamente, ayer también declaró ante la Fiscalía la líder opositora Keiko Fujimori, en una investigación sobre financiamiento ilegal de campañas electorales, que también abarca a Odebrecth. La hija de Fujimori, quien se tomó fotos sonriendo con funcionarias de la fiscalía antes del interrogatorio, ha negado toda irregularidad.

CIDH, preocupada

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó ayer su “profunda preocupación” por la decisión del Gobierno de Perú de otorgar un indulto humanitario al expresidente Alberto Fujimori por padecer graves enfermedades. 

En un comunicado emitido desde su sede en Washington, la CIDH, organismo autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), recordó que Fujimori fue “condenado a 25 años de prisión por graves violaciones a los derechos humanos”.  

“El indulto presidencial es una potestad constitucional discrecional del presidente de la República, pero debe estar regida por principios constitucionales y normas internacionales de derechos humanos”, subrayó la Comisión.