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El líder de Corea del Norte, Kim Jong-Un, sugirió este lunes por primera vez que su país podría participar en los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebrarán en febrero en la ciudad surcoreana de Pyeongchang.

"Espero sinceramente que los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang se lleven a cabo con éxito", declaró Kim en su discurso de Año Nuevo. "Estamos dispuestos a tomar las medidas necesarias, incluido el envío de nuestra delegación" a esos Juegos, añadió.

"Con este objetivo las autoridades del Norte y del Sur podrían encontrare en un futuro próximo", afirmó.

El anuncio fue recibido con satisfacción por la presidencia surcoreana. "Lo acogemos favorablemente", declaró en un comunicado. "Si los Juegos son un éxito, esto contribuirá a la paz, no solo en la península coreana sino también en la región y en el mundo".

Una opinión compartida por el presidente del comité organizador (POCOG), Lee Hee-Beom. "Nos congratulamos activamente de la sugerencia del Norte de que está listo para iniciar negociaciones para participar en los Juegos", dijo a la AFP.

Corea del Sur acogerá los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018 del 9 al 25 de febrero, y los Juegos Paralímpicos a partir del 9 de marzo.

Las autoridades surcoreanas y los organizadores del evento lo presentan como "los Juegos Olímpicos de la Paz".

Las principales competiciones se disputarán a apenas 80 kilómetros de la zona fronteriza entre las dos Coreas.

Este acontecimiento será "una buena ocasión para mostrarle al mundo la afabilidad del pueblo coreano", dijo el líder norcoreano. "El año 2018 será un año significativo tanto para el Norte como para el Sur, ya que el Norte celebrará el 70º aniversario de su nacimiento y el Sur albergará los Juegos Olímpicos de Invierno", agregó.

'Ni guerra ni paz'

El dirigente norcoreano advirtió, no obstante, que las tensiones en la península coreana podrían amenazar los Juegos.

"Las fuertes tensiones militares entre el Norte y el Sur deben reducirse y debe prevalecer una atmósfera pacífica. Mientras estemos en una situación inestable que no es ni la guerra ni la paz, el Norte y el Sur no pueden garantizar el éxito de sus acontecimientos programados, incluidos los Juegos Olímpicos, sentarse a hablar o avanzar hacia la reunificación", declaró.

"Debemos mejorar las relaciones entre el Norte y el Sur, que están congeladas, y convertir este año en un periodo crucial en la historia nacional", añadió.

Tanto el gobierno surcoreano como los organizadores desean que Corea del Norte esté en la competición, pero la participación de los norcoreanos en acontecimientos deportivos depende en gran medida de la evolución de la situación política y militar en la península.

Pyongyang boicoteó los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988, pero envió a sus atletas a los Juegos Asiáticos de 2014 en Incheon, cerca de la capital surcoreana.

Dos deportistas norcoreanos, la pareja de patinadores Ryom Tae-Ok y Kim Ju-Sikes, están clasificados para los Juegos de Pyeongchang, pero el Comité Olímpico de Corea del Norte dejó pasar la fecha límite del 30 de octubre para confirmar su participación a la Unión Internacional de Patinaje sobre Hielo.

Estos patinadores podrían sin embargo competir con una invitación del Comité Olímpico Internacional.

El presidente surcoreano, Moon Jae-In, expresó en diciembre su esperanza de que los Juegos contribuyan a rebajar la tensión. Para ayudar a apaciguar la situación, propuso un aplazamiento de las maniobras militares que sus tropas realizan cada año con las de Estados Unidos, su principal aliado.

Esas maniobras, que suelen empezar a finales de febrero o principios de marzo, suscitan siempre duras críticas de Pyongyang, que las considera como ejercicios para preparar una futura invasión de su territorio.