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  • AFP

Corea del Norte anunció hoy que se retiraba de las negociaciones sobre su desnuclearización y que tenía la intención de reanudar su programa de armamento atómico, en reacción a la condena de la ONU a su reciente disparo de un cohete. Corea del Norte "rechaza enérgicamente" y considera un "insulto insoportable" hacia su pueblo la condena emitida por el Consejo de Seguridad de la ONU, afirma un comunicado del ministerio norcoreano de Relaciones Exteriores difundido por la agencia oficial KCNA.

Las discusiones de los seis (Corea del Norte, Corea del Sur, Estados Unidos, China, Rusia y Japón) sobre la desnuclearización "ya no tienen razón de ser", sostuvo la cancillería norcoreana. "Nunca más participaremos en ellas y no nos consideraremos vinculados por ninguna decisión tomada en el marco de esas discusiones", agregó. Los analistas subrayaron que el comunicado norcoreano es inhabitualmente fuerte. China, su único aliado de peso, le instó por lo demás a reconsiderar su posición.

Corea del Norte "reforzará su fuerza de disuasión nuclear para garantizar su defensa por todos los medios", agrega la cancillería. "Tomaremos medidas para reabrir nuestras instalaciones nucleares desactivadas (...) y retratar tubos de combustible nuclear usados provenientes de reactores experimentales", agregó el régimen comunista norcoreano. Corea del Norte llegó a producir plutonio en la planta de Yongbyon, que empezó a ser desactivada como resultado de febrero de 2007 entre los seis.

La indignación norcoreana se debe a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que condenó ayer el lanzamiento de un misil norcoreano de largo alcance, presentado por el régimen de Pyongyang como un cohete y acordó, en una declaración no vinculante, endurecer las sanciones impuestas en 2006 contra el hermético y empobrecido país asiático.

Ese texto, fruto de un compromiso entre los cinco miembros permanentes del Consejo (China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña y Rusia) y Japón, "condena el disparo efectuado el 5 de abril" por Corea del Norte, porque "contraviene su resolución 1718" de octubre de 2006 que prohíbe a Pyongyang cualquier ensayo nuclear o disparo de misil. Corea del Norte fue conminada a abstenerse "de todo nuevo disparo". Estados Unidos, China, Rusia y Japón instaron de inmediato a Corea del Norte a permanecer en la mesa de negocaciones. Corea del Norte no debería tomar el riesgo de "aislarse todavía más", afirmó un alto funcionario estadounidense, que llamó a Pyongyang a reanudar las discusiones.

Corea del Norte había aceptado desmantelar programas nucleares en 2007

El régimen comunista norcoreano disparó el 5 de abril un cohete, varias de cuyas fases sobrevolaron el archipiélago japonés antes de caer en el Océano Pacífico. El gobierno norcoreano afirmó que ese lanzamiento "pacífico" permitió poner en órbita un satélite de telecomunicaciones. Pero Estados Unidos, Japón y Corea del Sur consideraron que se trataba de un "lanzamiento de misil" de largo alcance, que violaba las resoluciones de la ONU.

"Según la lógica norteamericana, Japón puede lanzar un satélite porque es un aliado (de Estados Unidos), pero nosotros no tenemos el derecho de hacer lo mismo porque tenemos un sistema diferente y no estamos sometidos a los norteamericanos", afirmó la cancillería norcoreana, para la cual "el Consejo de Seguridad de la ONU simplemente sucumbió a la lógica de gángsters norteamericana".

Las negociaciones sobre el programa nuclear norcoreano iniciadas en agosto de 2003 están destinadas a lograr que el régimen comunista renuncie a sus ambiciones atómicas a cambio de una importante ayuda energética. En 2007, Corea del Norte había aceptado desmantelar sus programas nucleares a cambio de ayuda energética y de concesiones diplomáticas.

Pero esas negociaciones, que no impidieron que los norcoreanos ignorasen sus compromisos efectuando su primer ensayo atómico en octubre de 2006, chocan desde hace varios meses con cuestiones de verificación.