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  • EFE

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, describió hoy como "un retroceso" la decisión del Departamento de Justicia de Estados Unidos de que el presidente, Donald Trump, pueda interferir en el uso de la marihuana en dicho país para uso medicinal o recreativo.

"Este cambio constituye un retroceso provocado por el desconocimiento de lo que la evidencia científica apunta sobre los beneficios del cannabis en la salud de los ciudadanos que sufren algunas condiciones de salud", sostuvo Rosselló en un comunicado de prensa.

"He instruido a los miembros de mi gabinete a estar vigilantes al desarrollo de la nueva política pública del Gobierno federal, y a unirse a cualquiera de los pleitos que se presenten para derrotarla", abundó el jefe del Ejecutivo puertorriqueño.

En una iniciativa que enfría el optimismo de los defensores del uso medicinal y recreativo de la marihuana, el Gobierno de Trump tumbó hoy una norma aprobada por el expresidente Barack Obama que impedía la interferencia federal en las decisiones de los Estados respecto a la relajación de las leyes contra esa droga.

A su vez, el fiscal general, Jeff Sessions, emitió hoy un memorándum en el que encomienda a los fiscales de los Estados Unidos hacer cumplir la ley federal y seguir los principios establecidos para perseguir las actividades relacionadas con la marihuana, según un comunicado del Departamento de Justicia federal.

La decisión del máximo responsable de Justicia guiará a los fiscales del país a hacer cumplir la legislación nacional, por la que el consumo de marihuana -recreativo o médico- es ilegal, e imponerla sobre las normas adoptadas por los Estados que hayan despenalizado su consumo.

Desde 2013, cuando el Departamento de Justicia bajo el Gobierno de Obama aprobó su directriz, el Ejecutivo federal había optado por una postura más laxa ante las regulaciones en esta materia a nivel estatal, optando por no imponer la norma federal salvo que las normas de los Estados entraran en conflicto con otras leyes nacionales.

Ante esto, Rosselló indicó que aunará esfuerzos con otros estados y congresistas para impulsar medidas como la Rorahbacker-Farr, que le prohíbe al Departamento de Justicia Federal utilizar fondos públicos para enjuiciar o arrestar a pacientes o proveedores de cannabis medicinal que cumplen con las leyes estatales.

Igualmente, el gobernador de la isla reiteró su apoyo a la industria de cannabis medicinal en Puerto Rico, que ha contribuido a mejorar la calidad de vida de más de 16.000 pacientes y ha generado sobre 30.000 empleos directos.

Fue bajo la administración del exgobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, que se autorizó el uso de la marihuana con fines medicinales. Enfermedades y condiciones como el cáncer, el sida, la esclerosis, la enfermedad de Crohn, el Alzheimer, la artritis, la ansiedad, la epilepsia, el Parkinson, la anorexia y las migrañas, se tratan con marihuana con propósitos medicinales.

"Exhorto a todos los miembros de la industria a adherirse estrictamente a nuestra ley y reglamento para seguir demostrando que en Puerto Rico tenemos una industria seria, responsable y totalmente medicinal", enfatizó Rosselló.

García Padilla, por su parte, criticó a la administración de Trump por interferir en dicha decisión. "La determinación anunciada hoy por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos sobre los usos de la marihuana es ajena a la ciencia, anacrónica, insensible e inconstitucional", sostuvo García Padilla en un comunicado de prensa.

Para García Padilla, la decisión de Trump y su administración "es ajena a la ciencia porque los estudios científicos más serios han concluido de manera prácticamente unánime que esta planta es beneficiosa para tratar condiciones tan dolorosas como el cáncer". "Es insensible porque millones de pacientes que tienen un medicamento con este producto natural van a dejar de tenerlo.

Igualmente es insensible con aquellos que serían víctimas y familiares de las víctimas de los crímenes que se evitan con la legalización del producto", enfatizó García Padilla. "Es importante hacer todo lo necesario para detener la aplicación de tan trágica política pública. Sin duda, mientras el resto del mundo, algunos estados y Puerto Rico, dan pasos hacia adelante, la administración Trump da pasos trágicos en retroceso", añadió