•   París, Francia  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Tres años después del atentado que diezmó su redacción, la revista satírica francesa Charlie Hebdo sigue luchando por regresar a la normalidad, en medio de amenazas continuas y medidas de protección excepcionales.

El 7 de enero de 2015, dos hombres enmascarados irrumpieron en las oficinas del semanario en París al grito de "Allahu Akbar" (Alá es grande) y abrieron fuego con rifles de asalto, matando a doce personas, entre las cuales varias de las figuras más emblemáticas de la publicación.

Portada de Charlie Hebdo tres años después del ataque. Foto: EFE/ENDEse día marcó el inicio de un "mundo nuevo" para Charlie Hebdo, afirman sus periodistas en un número especial de aniversario en el que detallan su vida cotidiana, resumida en su portada que muestra a un hombre detrás de una puerta blindada, bajo el título "tres años en una lata de conserva".

Riss, director de la redacción, detalla en el editorial las medidas de seguridad tomadas para garantizar la seguridad de la redacción, que incluyen la instalación de sistemas costosos y la contratación de agentes de seguridad de una empresa privada.

"En total, se elevan a entre 1 y 1,5 millones de euros anuales, completamente a cargo del semanario", afirma, lo que equivale al precio de venta de 800.000 ejemplares al año.

"¿Es normal para una revista de un país democrático que la venta de más de un ejemplar entre dos tenga que financiar la seguridad de sus locales y de sus periodistas?", pregunta Riss, que estima que la libertad de expresión "se está convirtiendo en un producto de lujo".

- Amenazas frecuentes -

En la edición especial, los periodistas de Charlie hablan también sobre las amenazas que reciben regularmente, sobre todo en las redes sociales, por sus portadas, abiertamente provocadoras.

Los autores del atentado de 2015, los hermanos Saïd y Chérif Kouachi, pretendían castigar el periódico por haber publicado unas caricaturas de Mahoma. Recientemente, la publicación presentó una denuncia tras haber recibido amenazas de muerte tras la publicación de una viñeta del islamólogo Tariq Ramadan.

"Vivimos en medio de una guerra que puede retomar en cualquier momento", resume el periodista Fabrice Nicolino en un largo relato titulado "Lo que ha cambiado en tres años".

Antes de una conmemoración oficial en presencia del presidente francés Emmanuel Macron el domingo, tres asociaciones organizan una jornada de homenaje bajo el lema "¡Toujours Charlie!" (seguimos siendo Charlie), en referencia al hashtag de solidaridad usado en todo el mundo tras el atentado.

Se espera la presencia de unas 1.500 personas, entre ellas políticos, escritores y filósofos. Charlie Hebdo estará representado por su jefe de redacción, Gérard Biard, pero otros miembros del equipo estarán ausentes "por motivos de seguridad", explicaron los organizadores.

Mientras tanto, la investigación de este atentado que marcó el inicio de una ola de ataques yihadistas sin precedentes en Francia que ha dejado un saldo de 241 muertos sigue abierta.

Los investigadores no han logrado aún establecer cómo se coordinaron los hermanos Kouachi y Amédy Coulibaly, el yihadista que mató a cinco personas dos días después de la matanza de Charlie, ni dónde o cómo los Kouachi se procuraron su impresionante arsenal.

Los jueces de instrucción esperar concluir sus investigaciones este año.