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  • EFE

Un juez concedió hoy, por motivos humanitarios, la excarcelación al excanciller argentino Héctor Timerman, que se encontraba en prisión domiciliaria por el presunto encubrimiento de terroristas y que requiere viajar a Estados Unidos para someterse a un tratamiento para el cáncer que padece.

La decisión del juez federal Sergio Torres, confirmada a Efe por fuentes partidarias, se da apenas unas horas después de que EE.UU. impidiera la entrada al país de quien fuera ministro de Exteriores en el Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015) cuando se disponía a viajar a Nueva York para recibir el tratamiento.

Desde el frente opositor Unidad Ciudadana, liderado por Fernández, informaron a Efe que Timerman fue avisado la pasada noche, antes de embarcar desde Buenos Aires, de que el Departamento de Estado de EE.UU. había decidido revocarle la visa.

Semanas atrás, la Justicia argentina había aceptado que, previo aviso por antelación y a pesar de estar detenido en su domicilio, el excanciller pudiera viajar al país norteamericano para someterse al tratamiento contra el cáncer que sufre, que se encuentra en una fase avanzada.

Las fuentes señalaron que Estados Unidos denegó la entrada al detectar que el exministro está en prisión domiciliaria, por lo que insistieron en que "la única solución posible" era que el juez Claudio Bonadio, encargado de la causa que le afecta, aceptase levantar esa detención preventiva.

Es así que, al encontrarse el Poder Judicial en pleno receso vacacional, fue Torres, como juez subrogante, quien dictó la excarcelación después de que la abogada de Timerman Graciana Peñafort presentara hoy un recurso pidiendo la excarcelación. Para Unidad Ciudadana, la "responsabilidad" de lo sucedido ayer era de Bonadio y la Cámara Federal por dictar y confirmar, respectivamente, la prisión preventiva del excanciller, a sabiendas de su grave estado de salud.

A principios de diciembre pasado, Bonadio ordenó prisión contra Timerman -domiciliaria, por su estado de salud- y detener a Fernández por el presunto encubrimiento, mediante un pacto con Irán, de los ciudadanos de ese país acusados del ataque a una mutua judía en 1994, para lo que pidió al Senado, en el caso de la expresidenta, que le despoje de los fueros que la protegen, algo que todavía no ha ocurrido.

La causa judicial se abrió tras la denuncia que el fiscal Alberto Nisman realizó en enero de 2015 contra la expresidenta, Timerman y otros colaboradores del entonces Gobierno cuatro días antes de aparecer muerto, en condiciones que aún se investigan.

El fiscal aseguraba que ese pacto, que oficialmente buscaba llegar a la verdad sobre el atentado, pretendía en realidad encubrir a los imputados iraníes con el fin de mejorar la relación comercial bilateral, algo que la exmandataria y su equipo siempre ha negado e insisten en que con él buscaban llegar a la verdad del atentado.

El atentado contra la AMIA, que la comunidad judía atribuye a Irán y al grupo chií Hizbulá, fue el segundo contra judíos de Argentina, después de que 29 personas murieran en 1992 al explotar una bomba frente a la embajada israelí, también sin esclarecer.