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SAN SALVADOR / AFP

El Salvador inició la transición de un gobierno de derecha hacia la ex guerrilla izquierdista, en un proceso histórico sin precedentes en este país que casi siempre ha sido dirigido por conservadores.

Una vez que el presidente saliente, Elías Antonio Saca, y su sucesor, Mauricio Funes, nombraron el martes los equipos respectivos, el camino de la transición se inició sin aspavientos y sin el trauma que analistas conservadores vaticinaban antes de los comicios del 15 de marzo.

Funes dejó claro que el proceso que se inicia “no es una auditoría”, y restó importancia a comentarios de que el gobierno saliente se estaría negando a brindar informaciones clave.

“El presidente Saca ha demostrado su interés por dejarme las luces encendidas en la pista de aterrizaje, y yo espero que esas luces permanezcan encendidas y que la pista sea lo suficientemente amplia como para tener un aterrizaje tranquilo y armonioso”, señaló.

Tras perder las elecciones del 15 de marzo y después de haber permanecido en el poder durante dos décadas, la Alianza Republicana Nacionalista (Arena, derecha) deberá entregar el mando el 1 de junio a Funes, bajo las banderas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN, izquierda), que practicó la lucha armada hasta el acuerdo de paz de 1992.

Con el fin de la guerra civil de doce años, el FMLN se transformó en partido político.

Funes bien asesorado

El equipo de Funes está coordinado por el economista Alexander Segovia, acompañado de la ex rectora de la Universidad de El Salvador, María Isabel Rodríguez, el profesor universitario Hato Hasbún y los diputados Gerson Martínez, Manuel Melgar y Hugo Martínez.

La comisión de transición de Arena la coordina el secretario técnico de la presidencia, Eduardo Ayala Grimaldi, junto a la canciller Marisol Argueta, y a otros tres ministros.

Bajo un ambiente de distensión, el primer encuentro de ambas comisiones tuvo lugar este miércoles en la casa de gobierno.

Los nombrados por Funes para el traspaso de poder recibieron el beneplácito de intelectuales y sectores empresariales.

“Todos son gente buena, pero le va a ser muy abrumador a este equipo tan pequeño poder tener toda la información que necesita. La transición es más complicada de lo que se imagina el presidente (electo)”, declaró el analista Joaquín Samayoa.

El director de la Fundación Nacional para el Desarrollo (Funde), Roberto Rubio, señaló que el equipo de Funes es balanceado porque lo integran profesionales y militantes del FMLN.

“Era algo urgente que se tenía que haber hecho con más tiempo, porque es importante que esta gente conozca bien no sólo cifras, sino la estructura del gobierno”, comentó Rubio.

La última transición que tuvo el país fue en 1989, cuando el democristiano José Napoleón Duarte, entregó el poder a Alfredo Cristiani, de Arena.

En los últimos veinte años, el país observó únicamente relevos de gobiernos del mismo partido Arena que sólo pasaban por un proceso de inducción para dar continuidad a la gestión.