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  • EFE

La violencia contra periodistas en Brasil disminuyó 38.51 % en 2017 en comparación con 2016, al registrar 99 casos de agresiones, según un informe divulgado hoy por la Federación Nacional de Periodistas (FENAJ).

Aunque el número de agresiones denunciadas bajó de 161 en 2016 a 99 en 2017, la FENAJ destacó el hecho de que el año pasado no se presentó ningún asesinato de periodistas en ejercicio de sus funciones y que se redujo el número de homicidios de otros profesionales de la comunicación.

El total de víctimas de agresiones fue de 130 periodistas, ya que en algunas oportunidades más de un profesional fue agredido, según el informe del organismo sindical.

"Conmemoramos el hecho de que no se haya presentado ningún asesinato de periodistas en ejercicio en 2017 y, aunque disminuyó, el número de agresiones aún es muy alto", señaló la presidenta de la Federación, María José Braga.

De acuerdo con la información, el único caso de asesinato registrado fue el del bloguero Luis Gustavo Silva, quien no fue incluido en el reporte por no ser considerado periodista, y cuyo homicidio ocurrió el 14 de junio de 2017 cuando llegaba a su casa en un municipio de la región metropolitana de Fortaleza, al parecer, por haber divulgado la captura de un grupo perteneciente a una de las organizaciones criminales del estado de Ceará (nordeste).Brasil continúa siendo uno de los países más violentos y peligrosos de América Latina para ejercer el periodismo.

En 2016 fueron registrados los homicidios de dos periodistas por las denuncias que hicieron en desarrollo de su actividad profesional, según lo señala el informe. Asimismo, fueron asesinados dos locutores, dos blogueros y un comunicador popular.

Las agresiones físicas fueron el acto de violencia más común, con 29 casos, seguidas de amenazas e intimidaciones (15 casos), agresiones verbales (13) y censura (12).

Los autores que lideran estas ocurrencias son los miembros de la policía militarizada y civil, así como guardas, con 19.19 % de los casos; seguidos por políticos o asesores, con 15.15 %, y los funcionarios públicos, con 12.2 %.

Aunque en Brasil el ejercicio periodístico es desarrollado principalmente por mujeres, son los hombres los que en su mayoría han sido víctimas de violencia.

De acuerdo con la Federación, de las 130 víctimas de agresiones el año pasado, 83 eran hombres (63.84 %) y 30 mujeres (23.08 %).

Las 17 víctimas restantes no pudieron ser identificadas o sus nombres no fueron divulgados. De las 130 víctimas de agresiones el año pasado, 83 eran hombres (63.84 %) y 30 mujeres (23.08 %).

Según la clasificación mundial de la libertad de prensa 2017 que realiza anualmente la organización Reporteros sin Fronteras, Brasil continúa siendo uno de los países más violentos y peligrosos de América Latina para ejercer el periodismo.

Para la organización, el país carece de un mecanismo nacional que proteja a los periodistas que se encuentren en peligro, a lo que se suman la impunidad y la corrupción, así como la fuerte inestabilidad política y la concentración de muchos medios de comunicación en manos de grandes familias o conglomerados económicos.

La presidenta de la FENAJ instó a los periodistas a denunciar cualquier caso de violencia para que la Federación y las asociaciones sindicales puedan tomar las medidas pertinentes.

"Muchos profesionales prefieren no hacer la denuncia, principalmente en los casos de censura interna, ya que es la denuncia más difícil de hacer porque pone al profesional en una situación vulnerable con su empleador", precisó a EFE la directiva.

La Federación Nacional de Periodistas es una entidad sindical con 46 directores que trabajan de la mano con las asociaciones sindicales de Brasil para la realización de este informe.