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La banda criminal hispana Mara Salvatrucha (MS-13) se ha infiltrado en Australia, según una investigación judicial estadounidense, aunque otros expertos creen que se trata de iniciativas individuales y no organizadas.

“La inteligencia criminal que se maneja (..) indica que hay presencia de la Mara Salvatrucha en Australia”, dijo a Efe el experto en seguridad César Álvarez, de la Universidad Charles Sturt.

“Sin embargo, esto hay que abordarlo con mucho cuidado porque esta mara no opera como organización jerárquica ni está bien estructurada”, precisó.

El experto cree que los lazos de la mara con Australia no son “demasiado fuertes” y que es probable que cualquier incidente sea “aleatorio” y perpetrado por “muchachos con historial de delincuencia o problemas de violencia que buscan asociarse a esta organización sin necesariamente formar parte de ella”.

La alerta en Australia se activó el pasado fin de semana con el arresto en Estados Unidos de 17 presuntos miembros de la banda, contra los que la fiscalía de ese país presentó cargos de homicidio y narcotráfico, tras una investigación iniciada en mayo pasado.

Internacionalización

“Hemos destapado una red estructurada de las operaciones de la MS-13 en Nueva Jersey, Maryland, Virginia, Texas, desde una prisión de Misisipi, y en países en todo el mundo incluido México, Colombia, Corea del Sur, Francia, Australia, Perú, Egipto, Ecuador y Cuba”, dijo la fiscal de un distrito de Nueva York, Madeline Singas.

La MS-13, que nació entre los inmigrantes salvadoreños en EE. UU. para responder a las bandas mexicanas, se hizo notoria en Los Ángeles en la década de 1980, y desde entonces se ha extendido a varios continentes, aunque las autoridades creen que es dirigida desde Centroamérica.

El primer rastro en Australia de la organización -dedicada a la extorsión, trafico de drogas y que se caracteriza por su violencia- se detectó en 2015, cuando el grafiti que utiliza como firma apareció en la puerta de un garaje en la playa Bondi, en Sídney.

Ciudades como Melbourne o Adelaida también han detectado desde entonces la presencia de la banda bajo otros nombres como “Tiny devils” o “SPS-13”, aunque la Policía se mantiene hermética sobre su potencial amenaza.

“La Policía Federal Australiana no comenta sobre asuntos operativos o de Inteligencia”, respondió en un correo electrónico a Efe una portavoz de esta institución.