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SAN JOSÉ / AFP

La migración, el cese de las deportaciones, la crisis económica, la venta de armas a Latinoamérica y la inseguridad son los principales temas en la agenda que los mandatarios centroamericanos presentarán a su par estadounidense Barack Obama en el encuentro que celebrarán en Trinidad y Tobago.

El presidente estadounidense se reunirá el domingo a primera hora con los integrantes del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), al término de la Cumbre de las Américas, en un encuentro que suscita buenas expectativas en la región ante el cariz que está imprimiendo Obama a su política con el continente.

Los países signatarios del SICA son Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Belice; República Dominicana figura en calidad de “Estado asociado”.

Ésta es la segunda reunión que mantendrán la mayoría de los mandatarios de la región con la nueva Administración estadounidense, después del encuentro que a finales de marzo tuvieron con el vicepresidente Joe Biden en Costa Rica.

Plenamente afectados por la crisis internacional, los países centroamericanos tienen problemas acuciantes que resolver con Estados Unidos, principal destino de sus exportaciones y de sus emigrantes.

El drama humano de las migraciones

Sobre todo el drama humano y económico que representa la migración, particularmente sensible en Guatemala, El Salvador y Honduras, que ven cómo se reducen las remesas que llegan de Estados Unidos y se mantiene el acoso y las deportaciones de sus nacionales en ese país.

Por eso, una de las peticiones que llevarán a Obama es la necesidad de una reforma migratoria que beneficie a cientos de miles de centroamericanos.

El presidente saliente salvadoreño, Antonio Saca, le planteará a Obama “la necesidad de que se diseñe una reforma migratoria justa y humana” que pueda beneficiar a casi medio millón salvadoreños, y cantidades un poco superiores de guatemaltecos y hondureños, que viven en situación irregular en Estados Unidos.

Centroamérica también depende de la ayuda de Estados Unidos para su lucha contra el narcotráfico, especialmente incrustado en Guatemala, y que ante la represión que vive en Colombia y México ha elegido al istmo como un lugar de paso y almacenamiento antes de llegar al mercado estadounidense.

Seguridad y energía

Además de la crisis económica internacional y de la necesidad de identificar mecanismos que ayuden a los países a capearla, la seguridad, la energía y el agua son otros temas que estarán en la agenda del encuentro, en el que participarán dos aliados del presidente venezolano Hugo Chávez en la región: los mandatarios de Honduras y Nicaragua, Manuel Zelaya y Daniel Ortega.

Fiel a sus ideas, el presidente costarricense y Premio Nobel de la Paz, Óscar Arias, también quiere pedirle a Obama que su país deje de vender armas a América Latina, porque “cada vez que un país gasta sus recursos en armas, es un hospital menos que se puede construir, es una universidad menos, es una carretera menos y una escuela menos, y esa será mi petición para él”.

Sin duda, es prematuro para que haya resultados en este encuentro, pero “más de lo que se pueda obtener, hay que valorar el gesto” de Obama y “la expectativa de crear un nuevo marco bilateral”, dijo a la AFP Sergio Moya, director del Observatorio de la Política Exterior de la Universidad de Costa Rica.

Según Jeffrey Davidow, asesor especial del presidente estadounidense para esta cumbre, Obama acudirá a Trinidad a escuchar y no a proponer.