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  • EFE

La Congregación Marista de Chile, que admitió haber silenciado el abuso sexual en contra de una treintena de alumnos en los últimos 40 años, informó hoy de la designación de un nuevo investigador canónico que indagará un caso similar denunciado en los últimos días.

Se trata del sacerdote salesiano David Albornoz Pavisic, quien se desempeñará como el nuevo instructor para la investigación previa que fue iniciada por el organismo, luego de la renuncia del anterior investigador, el sacerdote franciscano Saúl Zamorano. Zamorano fue "relevado" de esta misión la semana pasada, luego de que se revelara una denuncia en su contra por abuso sexual.

La congregación reconoció al portal The Clinic que el religioso renunció, luego de conocerse por la prensa "situaciones que lo inhabilitan para esta tarea". Fue un exsacristán del convento franciscano quien lo habría denunciado el pasado 3 de enero ante la Fiscalía Centro Norte por "tocaciones".

El presidente del Consejo Nacional de Prevención de Abusos de la Conferencia Episcopal, monseñor Alejandro Goic, también aseguró al mismo medio que "fue un error nombrar a un especialista para hacer un juicio sobre la misma materia en la que es acusado". Frente a la salida de Zamorano, la Iglesia confirmó este miércoles la designación de Albornoz como su reemplazo, quien se encargará de investigar a los hermanos maristas acusados de abuso en el Instituto Alonso de Ercilla y el Colegio Marcelino Champagnat.

Asimismo, los maristas aseguraron que la petición de expulsión del instituto de dos religiosos investigados, que data de hace más de un mes, "sigue su curso y se está a la espera de la decisión sobre estos dos casos", según difunde este miércoles el portal Emol. "Como ya es de público conocimiento, la Congregación ha estado colaborando decidida e irrestrictamente con la Fiscalía, informándole y entregando todos los antecedentes de las denuncias recibidas y continuará colaborando con la justicia", sentenciaron.

En los últimos 15 años, desde el caso de Andrés Aguirre, el llamado "cura Tato", 80 sacerdotes y religiosos católicos han sido acusados en Chile de delitos de connotación sexual.

De ese total, 45 fueron condenados por la justicia civil o canónica, y de ellos 34 tuvieron como víctimas a menores de edad. Los abusos sexuales silenciados por la Iglesia católica son algunos de los temas que se tomaron la agenda antes de la llegada del papa Francisco a Chile, quien realizó una gira por las ciudades de Santiago, Iquique y Temuco entre el 15 y el 18 de enero.

En medio de esos acontecimientos, Francisco se encontró con víctimas de abusos sexuales por parte del clero chileno en la nunciatura de Santiago, en un momento de pausa de su visita a esta nación austral.

El encuentro, el pasado 16 de enero, fue con un pequeño grupo de víctimas y tuvo lugar en forma privada después del almuerzo y no había nadie presente. "Solo el papa y ellos y de este modo han podido contar sus sufrimientos, que les ha escuchado y orado con ellos", explicó el portavoz vaticano, Greg Burke.