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  • AFP

El tema del libre comercio regional, que dio origen hace 15 años a las Cumbres de las Américas, quedó fuera de las discusiones de la reunión de Trinidad y Tobago, cediendo paso a una agenda dominada por el debate político entre Estados Unidos y sus vecinos. Las referencias a la conformación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) quedaron fuera del proyecto de declaración que debe firmarse mañana al término de la cumbre entre los jefes de Estado y de gobierno de 34 países.

A cambio, el debate principal se ha trasladado a la falta de referencias en ese texto al tema de Cuba -el único país del continente que no participa en la cita-, lo que ha hecho que un grupo de países encabezado por Venezuela se niegue a firmarlo.

El presidente estadounidense Barack Obama, que asiste por primera vez a una reunión con sus vecinos, tampoco hizo enfásis en los temas comerciales durante su intervención. Obama parece haber resignado la iniciativa de recuperar el discurso en favor de la integración comercial y enfoca sus baterías hacia lograr una cooperación para la seguridad energética.

Los empresarios y dirigentes financieros regionales admiten que ante los efectos de la crisis económica mundial y las divergencias sobre cómo avanzar en la integración comercial, el debate ha quedado pospuesto. "Ha habido un cambio. Los acuerdos de integración comercial no están en su mejor momento y todos coinciden en que la solución está en la infraestructura", sostuvo el presidente de la Corporación Andina de Fomento, Enrique García, tras un encuentro con 300 empresarios realizado en el marco de la cumbre de Trinidad y Tobago.

Enfoque en avances bilaterales
Estados Unidos sigue siendo el principal socio comercial de América Latina, y el comercio intrarregional ha conocido un crecimiento sostenido en los últimos años. El comercio continental "ha conocido el auge en los años anteriores a la crisis. Entre 1996 y 2007 el crecimiento acumulado de las exportaciones hacia América Latina son más altas que a cualquier otra región del mundo", señala Leonardo Martínez, analista del centro de estudios estadounidense Brookin Institute.

Pese a ello las diferencias políticas no han permitido un consenso sobre la forma de abrir camino a un acuerdo comercial e incluso los países de la región que buscan ventajas con Estados Unidos, como Panamá y Colombia, están enfocados a lograr avances bilaterales.

El ministro colombiano de Comercio, Industria y Turismo, Luis Guillermo Plata, que aprovechó la cumbre para reunirse con el representante de Comercio estadounidense, Ron Kirk, considera que en este camino es más fácil lograr avances. "Hay una actitud constructiva, de mirar los temas, hacer un barrido completo y que empecemos a trabajar", señaló.

Parte de ese cambio se debe al rebrote de tendencias proteccionistas en la región, como las surgidas entre los países de Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) y entre Ecuador con Perú y Colombia, sus dos principales socios en la Comunidad Andina. Analistas como Martínez piden que por lo menos la Cumbre debería proponer salidas a esos rebrotes. Los países del continente "deben comprometerse a evitar medidas proteccionistas", señala.

"Como mínimo, los socios comerciales" en el continente "deberían considerar la inclusión de un compromiso explícito en el Comunicado de la Cumbre a mantener un sistema de comercio abierto, multilateral y basado en reglas", añade.