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  • AFP

Ni los jefes de Estado, ni los altos funcionarios que asisten a la quinta Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago escaparon a la 'Obamanía' y afanosamente buscaron aparecer en fotos con el presidente estadounidense, provocando más de un incidente durante el evento. Barack Obama se mostró afable y complaciente con los pedidos e intercambió breves palabras con los solicitantes, mientras su equipo de seguridad permanecía siempre atento.

La fiebre la desató el presidente venezolano Hugo Chávez, uno de los más críticos hacia Washington, cuya imagen del viernes saludándose con Obama en la apertura de la Cumbre fue portada en todos los diarios de Trinidad y Tobago y en los principales de la región. Otros presidentes que conforman el bloque de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA) y se oponen férreamente a una hegemonía estadounidense en las relaciones con la región, también aprovecharon la cumbre para fotografiarse con el líder estadounidense.

Así pues Obama quedó inmortalizado del brazo del presidente nicaragüense Daniel Ortega, intercambiando sonrisas con el ecuatoriano Rafael Correa o estrechando la mano de Evo Morales, de Bolivia. Del otro lado, los mandatarios más cercanos a Estados Unidos como era de esperarse también aprovecharon la oportunidad.

El presidente salvadoreño Antonio Saca, que quedó ubicado en la mesa de sesiones a la izquierda de Obama, aprovechó durante las sesiones de hoy para sostener una conversación cara a cara, mientras su canciller Marisol Argueta servía como intérprete. Obama la felicitó por su acento. "Es que estudié en Estados Unidos", le manifestó la ministra encantada.

El cantante salsero y ministro de Turismo de Panamá, Rubén Blades, también se fotografió de pie junto a Obama al terminar la sesión plenaria. En el almuerzo, el presidente estadounidense quedó en la misma mesa junto a su homólogo colombiano Alvaro Uribe, que fue uno de los principales aliados en América Latina de su antecesor George W. Bush.

Ayer fue Chávez, hoy Uribe
Al ingresar a la plenaria de la tarde, Uribe mostró orgulloso un papel sobre los temas que hablaron: "Muy amablemente me impuso su firma con una amable dedicatoria". "Para el presidente Uribe, con admiración", rezaba la dedicatoria, escrita en inglés.

Asimismo, Uribe anunció la visita a su país de su colega estadounidense durante el próximo viaje que emprenda por América Latina. "Me dijo que en su próxima gira latinoamericana va a visitar Colombia", señaló el mandatario colombiano, quien también manifestó a los periodistas que Bogotá respalda el comienzo de la reintegración de Cuba a la comunidad latinoamericana. "El gobierno de Colombia considera necesario iniciar el proceso que reintegre a Cuba totalmente al sistema interamericano, de manera integral, en todos los escenarios y en todas las formas", añadió Uribe después del almuerzo de los mandatarios reunidos desde ayer en Trinidad y Tobago.

Uribe le expuso a Obama que durante su gobierno se han reducido los índices de asesinatos de sindicalistas y se han incrementado las sentencias contra los responsables, un tema sensible para los intereses de Colombia por aprobar un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. La bancada demócrata que domina el Congreso estadounidense ha expresado su oposición a aprobar el TLC hasta que Bogotá no dé muestras de una mayor firmeza para detener los crímenes y atentados contra sus dirigentes sindicales.