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Trinidad y Tobago, PUERTO ESPAÑA / AFP
La posibilidad de mejorar las relaciones entre Estados Unidos y Cuba sigue dependiendo del gobierno cubano, dijo este sábado el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, afirmando que “las acciones son siempre más significativas que las palabras”.

Interrogado sobre si la pelota estaba en campo cubano, Gibbs contestó: “Siempre lo estuvo”. “Las acciones son siempre más significativas que las palabras, sin importar cuán largos sean los discursos”, subrayó Gibbs, que acompaña al presidente Barack Obama en la cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago.

Obama se destacaba en la reunión en medio de una ola de optimismo generado por un inesperado deshielo en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Tanto Obama como el gobernante cubano Raúl Castro dijeron que estaban abiertos a emprender conversaciones sobre temas como derechos humanos y presos políticos en Cuba.

“Seguiremos evaluando y observando qué pasa, estamos ansiosos de ver lo que el gobierno cubano tiene voluntad de hacer”, dijo Gibbs.

“Los cubano-estadounidenses están planificando por primera vez en mucho tiempo regresar a Cuba”, agregó Gibbs, en referencia al cambio de políticas anunciado por Obama el lunes, que permite que los cubano-estadounidenses visiten la isla.

En los últimos días se incrementó el lenguaje conciliatorio del gobierno estadounidense, que ha sugerido que está considerando poner punto final a un embargo de 47 años contra Cuba. Obama dijo el viernes que quería establecer “un nuevo comienzo” con Cuba, el único país de América excluido de la cumbre de Trinidad y Tobago.

También aseguró que reconocería los pasados “errores” de Estados Unidos, pero que también esperaba gestos recíprocos de Castro. Gibbs admitió que en las últimas 48 horas hubo “un cambio en la retórica” de Cuba.

“El cambio es algo que Estados Unidos no había visto en mucho tiempo, y ciertamente exige más investigación y más estudio de nuestra parte”, agregó.

Obama preparado para conversar

Obama dijo el viernes estar “preparado para entablar conversaciones con el gobierno cubano en una amplia gama de temas, desde los derechos humanos, la libertad de expresión, reformas democráticas, hasta las drogas, la migración y temas económicos”.

Entre tanto desde La Habana, esperanzados, los cubanos acogieron este sábado con satisfacción la disposición a un diálogo abierto expresadas por los presidentes de Estados Unidos y Cuba, Barack Obama y Raúl Castro, aunque mostraron cautela pues reconocen que será difícil.

“Es buenísimo y ojalá que ese diálogo prospere. Que Obama haya mostrado su disposición es muy positivo, y está en sintonía con lo que le está pidiendo América Latina completa”, declaró a la AFP Yenisley Frometa, estudiante de informática de 15 años.

“Ese diálogo podría representar el comienzo del fin del bloqueo, que tanto daño nos ha hecho, pero sé que será difícil porque son 50 años de malas relaciones”, añadió Frometa, quien, como el 70% de los 11 millones de cubanos, nació y ha vivido bajo esa medida, que Washington aplica contra la isla desde 1962.

La prensa cubana, toda estatal, reseñó brevemente el anuncio de Obama. De ahí que muchos cubanos desconocían pormenores del discurso. Algunos se enteraron por internet o a través de la televisión satelital, que ven de forma ilegal.

Todos los consultados mostraron satisfacción. “Lo que quisiera es que al menos se sentaran a dialogar, creo que vale la pena intentarlo, Obama ya ha hecho bastante, parece que sus intensiones son buenísimas, ojalá lo logre”, dijo Ovidio Fernández, un jubilado de 80 años que esperaba su turno para jugar dominó en una calle del Centro Histórico.

Fernández, ferviente admirador del líder cubano Fidel Castro, dijo no haberse perdido un detalle de los fragmentos del discurso en que la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, “pidió a Obama en la cara que levantara el bloqueo”, pero lamentó que la televisión cubana “no transmitió” el del mandatario estadounidense. “Me hubiese gustado haberlo escuchado”, apuntó.

Pero “como dijo Santo Tomás, ver para creer”, afirmó el economista, Erick Gasper, de 42 años. Los cubanos no dudan de las buenas intenciones de Obama, sobre todo después de que eliminó el lunes las restricciones sobre los viajes de cubanoamericanos a la isla y el envío de remesas, pero temen que el presidente estadounidense no pueda concretar sus propósitos.