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  • AFP

Estados Unidos y otros países occidentales han decidido boicotear la Conferencia sobre Racismo de la ONU que se abrirá el lunes en Ginebra en presencia del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad, quien niega el Holocausto y el domingo tachó a Israel de "abanderado del racismo". Israel, Estados Unidos, Canadá, Alemania, Holanda, Italia y Australia anunciaron que no participarían en la Conferencia Durban II de la ONU, que durante cinco días examinará los esfuerzos realizados para combatir el racismo, la xenofobia y la intolerancia desde la primera reunión organizada en Durban (Sudáfrica) en 2001.

El presidente estadounidense, Barack Obama, afirmó hoy que le "encantaría participar en una conferencia útil que responda a las preguntas persistentes sobre el racismo y de la discriminación en el mundo", pero que el tono anti-israelí usado en la declaración final era "completamente hipócrita y contraproducente" y que era un límite que su gobierno no podía tolerar. "Si empezamos de nuevo sobre una base clara, sobre una base nueva, nos agradará ir" a una futura reunión sobre el tema, añadió.

Preocupados y divididos, la mayoría de los países de la Unión Europea (UE) no habían decidido hoy si participarían en la reunión, excepto Gran Bretaña y Francia, que confirmaron su presencia, y Alemania, que anunció que no iría. Un portavoz del Ministerio belga de Relaciones Exteriores había indicado esta tarde que su país intentaría "convencer a sus socios europeos para acudir en el mayor número posible" a la reunión.

"A pesar de los esfuerzos intensivos previos, en particular de parte de la Unión Europea, es de esperar que esta conferencia sea desviada en beneficio de otros intereses, como pasó con la anterior en 2001. Y esto, no lo podemos aceptar", declaró el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, en un comunicado, al anunciar la decisión de su país de no acudir a la reunión.

Holanda y Australia temen abiertamente que se utilice el encuentro para hacer ataques antisemitas como los que marcaron la reunión de 2001 provocando la retirada de Estados Unidos e Israel.

"La Conferencia es demasiado importante como para ser usada con fines políticos y ataques contra Occidente", afirmó por su lado el canciller holandés, Maxime Verhagen. Y es que el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, que ha cuestionado en varias ocasiones la existencia del Holocausto, tachándolo de "mito", será el orador de mayor rango en la inauguración de la cumbre, y pronunciará un discurso el lunes por la tarde en la sede de la ONU en Ginebra.

"Régimen sionista: abanderado del racismo"
De hecho, el mandatario iraní declaró antes de llegar a Ginebra esta tarde que "la ideología y el régimen sionista eran los abanderados del racismo". El jefe de Estado iraní se reunió con el presidente de la Confederación Helvética, Hans-Rudolf Merz. Israel había pedido a Merz que renunciara al encuentro.

"Esta conferencia es una farsa trágica: oficialmente se trata de denunciar el racismo y se invita a un negacionista conocido que llama a la destrucción del Estado de Israel", afirmó Yossi Levy, agregado de prensa del Ministerio israelí de Relaciones Exteriores.

El viernes, los negociadores occidentales de la mayoría de los Estados musulmanes reunidos en Ginebra acordaron un borrador de declaración final que limaba los elementos más controvertidos sobre la discriminación religiosa, Israel y Medio Oriente. Una ONG de defensa de los Derechos Humanos, Human Rights Watch, con sede en Nueva York, criticó el creciente boicot occidental. "Estos países les están dando la espalda a las víctimas del racismo y están poniendo en peligro el trabajo de la ONU contra el racismo", lamentó una de las portavoces, Juliette de Rivero. Otros grupos de derechos humanos retaron a Ahmadinejad a eliminar las discriminaciones en Irán.