•   Lisboa, Portugal  |
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  • EFE

El cardenal-patriarca de Lisboa, Manuel Clemente, que a principios de mes provocó el revuelo con una nota pastoral en la que recomendaba abstinencia sexual a los divorciados católicos que se hayan vuelto a casar, admite que es una propuesta "difícil" de concretar y afirma que ha sido sacada de contexto.

"Hay que leer todo el texto porque está ahí. Digo que es una propuesta para quien esté dispuesto y sea capaz de hacerlo", aclara el cardenal en una entrevista que hoy publica el semanario luso "Expresso".

"Y a continuación digo que es difícil, y ciertamente lo es", prosigue, en alusión a la controvertida recomendación que fue incluso cuestionada en el seno de la Iglesia portuguesa.

Clemente subraya que su mensaje fue mal interpretado y sacado de contexto porque la referencia a la continencia sexual para los católicos casados en segundas nupcias es solo una de las "líneas operativas", una "posibilidad" que incluía en su texto.

En su nota pastoral, el cardenal hacía un reflexión sobre la exhortación "Amoris Laetitia", en la que el papa Francisco apoyaba el acompañamiento de las situaciones familiares "irregulares", como los divorciados vueltos a casar.

Clemente apuntaba en el texto que el acceso a los sacramentos por parte de los casados en segundas nupcias puede darse "en circunstancias excepcionales", pero sin "dejar de proponer la vida en continencia" en lo que llama "la nueva situación", refiriéndose así a quienes tengan nuevo cónyuge.

En cualquier caso, agregaba, el acceso de los divorciados a los sacramentos se realizará "tras un largo camino de discernimiento" y con una evaluación de su situación que corresponderá en primer término a los confesores, que a su vez serán los encargados de recomendarles abstinencia.

Esas "líneas operativas", como las definía en la nota, han causado enorme sorpresa en Portugal, donde incluso teólogos y religiosos han criticado el posicionamiento de Clemente.