elnuevodiario.com.ni
  •  |
  •  |
  • AFP

El gobierno boliviano sospecha que "mercenarios extranjeros", caídos en un operativo policial la semana pasada en la ciudad de Santa Cruz y acusados de querer asesinar al presidente Evo Morales, tenían el propósito de escindir el país y eran apoyados por empresarios opositores.

Según Morales, el grupo "terrorista y de extrema derecha", desarticulado la semana pasada, con la muerte de tres y detención de dos de ellos, pretendía la toma violenta del poder o buscar la escisión de alguna región del país. "Estos grupos buscaban por la vía violenta tomar el poder y si no pudieran tomar el poder, dividir alguna región" del país, afirmó el gobernante, durante un discurso público realizado en una unidad militar en La Paz.

Por su parte, el ministro de Interior, Alfredo Rada, afirmó hoy de la existencia de grupos y personas de extrema derecha, ultranacionalistas, separatistas en Santa Cruz" que apoyaron al grupo". Rada consideró que el presunto grupo armado pretendía "sembrar violencia" en Bolivia y consideró necesario conocer quiénes fueron los que los apoyaron económicamente. "Es gente que vino a generar hechos violentos... ¿quién les pagaba el hotel?, ¿quién les daba viáticos?", afirmó Rada sobre los tres hombres (dos europeos y un boliviano) que fueron abatidos en un operativo militar y dos detenidos (un europeo y un boliviano). Ellos fueron abatidos en un céntrico hotel de Santa Cruz, 900 km al este de la capital, luego de que -según la Policía- se resistieran al arresto con el uso de armas.

El domingo el vicepresidente Alvaro García había señalado que "empresarios" de Santa Cruz aportaron "voluntariamente" fondos al grupo, que otros "fueron obligados a hacerlo" y algunos se resistieron a la extorsión, sin identificar a ninguna persona. "Con las investigaciones que están en marcha, hemos desbaratado una estructura, un gran aparato terrorista que pretendía y todavía pretende poner en riesgo la unidad del Estado boliviano. Esta es una célula terrorista, hay más ramificaciones", aseguró.

Dirigentes políticos y cívicos de Santa Cruz señalaron que el Poder Ejecutivo pretende utilizar políticamente el asunto en su favor. "Se está hablando de empresarios de Santa Cruz, se está acusando sin dar nombres, se está tratando de dañar la imagen de empresarios de nuestro departamento", afirmó el presidente del Senado, Oscar Ortiz, ex funcionario de la poderosa patronal Cámara de Industria y Comercio (Cainco).

Situación confusa
Mientras el gobierno apuntaba a la élite de Santa Cruz, las investigaciones del Ministerio Público en La Paz aún continuaban en un marco de absoluta reserva, según dijo en las últimas horas el fiscal asignado al caso, Edward Mollinedo.

Según lo informado por la Policía, fueron abatidos Eduardo Rózsa Flores (boliviano-croata), Arpád Mayarosi (húngaro-croata) y Michael Dwyer (irlandés) y fueron detenidos Mario Tadic (boliviano-croata) y Elod Toasó (húngaro). Sobre Dwyer, de 24 años, el canciller de Irlanda, Michael Martin, dijo este lunes en Dublin que su país espera una investigación internacional para establecer cómo sucedió la balacera en el país andino. "La situación es muy confusa", declaró Martin a la radio estatal RTE. "Hay versiones contradictorias de lo que sucedió", agregó haciéndose eco de las dudas planteadas por varios sectores en el país.

Evo llama a la comunidad internacional a investigar
El presidente Morales conminó el domingo "a los organismos internacionales a que vengan a (Bolivia) a investigar". Hasta ahora, la Policía boliviana sólo solicitó a la oficina de la central de la Interpol en Francia las nacionalidades y movimiento migratorio de los cinco sujetos.

La acusación a la élite empresarial y política de Santa Cruz se da en el contexto de una pugna entre Morales y los dirigentes de esta región, cuyas millonarias actividades agroindustriales representan el 30% del PIB boliviano. Es allí donde se lidera todo un movimiento por las autonomías regionales que el gobierno considera "separatista".