•   Berlín, Alemania  |
  •  |
  •  |
  • EFE

El Tribunal Supremo alemán condenó hoy a cadena perpetua a un expolicía que mató y troceó a un hombre al que conoció en un foro de internet sobre canibalismo, al considerar que no puede rebajarse la pena por que la víctima quisiera ser "sacrificada y comida".

El Supremo anuló así la condena a ocho años y siete meses de prisión dictada por la Audiencia Provincial de Dresde (este de Alemania).

Hasta en dos ocasiones ese juzgado consideró que el expolicía era culpable de asesinato y de profanación de un cadáver, delitos cometidos para satisfacer su deseo sexual, pero rechazó imponerle la cadena perpetua, pena que se aplica habitualmente en los casos de asesinato.

La Audiencia tuvo en cuenta que la víctima no sólo había pedido al acusado que acabara con su vida, sino que había manifestado ese deseo durante años.

El Supremo anuló la primera sentencia y pidió a la Audiencia que repitiera el juicio, pero la segunda condena sólo incrementó en tres meses la primera.

Tras los nuevos recursos del acusado y de la Fiscalía, el Supremo dio hoy la razón a esta última y elevó la pena a cadena perpetua.

En su opinión, la Audiencia interpretó de forma errónea el "consentimiento" de la víctima como una circunstancia excepcional que habría permitido evitar la aplicación de cadena perpetua.

El caso, que se remonta a noviembre de 2013, suscitó gran interés en Alemania, al sospechar en un principio los investigadores que podía estar relacionado con prácticas de canibalismo.

Los dos hombres, un policía y un consultor, se habían conocido a través de un foro de internet llamado "Zambian meat" y habían pactado en la distancia su encuentro y la muerte del segundo.

Este, según algunos testigos interrogados por la policía, desde su juventud tenía "fantasías" de que un tercero lo matara y se lo comiera.

El comisario negó desde el principio haber incurrido en un acto de canibalismo y dijo que actuó sólo para satisfacer las fantasías de aquel, aunque después sostuvo que la víctima se había suicidado ahorcándose.

Sí reconoció que había descuartizado el cadáver, proceso que filmó en un vídeo que había borrado, pero que los investigadores pudieron recuperar.