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  • AFP

Tres años después del tsunami que devastó las costas del océano Indico, ceremonias conmemorativas se llevaron a cabo el miércoles en los lugares donde tuvo lugar una de las peores catástrofes naturales de los tiempos modernos.

En Indonesia, oraciones colectivas reunieron a los fieles al aire libre o en las mezquitas a lo largo de la provincia de Aceh, al norte de la isla de Sumatra, donde se lamentaron 168.000 muertes.

"Vengo para rezar por mi esposa y mi hijo, muertos en el tsunami, con la esperanza de que descansen en paz", explicó Alimundin, de 61 años, participante en una de las oraciones colectivas de Calang.

El tsunami provocó oficialmente 220.000 víctimas en 12 países, entre éstos Indonesia, Sri Lanka, India y Tailandia, sin contar los miles de cadáveres no identificados enterrados a toda prisa en sepulturas colectivas.

Asistente en Calang durante esta oración, el gobernador de Aceh, Irwandi Yusuf, ex combatiente rebelde, expresó su deseo, ante un millar de residentes, oficiales y estudiantes, de que la tragedia "sirva de lección para hacer crecer nuestra piedad".

Invitó a los asistentes a "trabajar juntos para reconstruir Aceh y poder devolver nuestra deuda con la comunidad internacional".

La comunidad internacional prometió más de siete mil millones de dólares para ayudar a la reconstrucción de Aceh.

Detenido en una prisión que fue destruida por el tsunami, Irwandi Yusuf fue elegido en su puesto en diciembre de 2006 tras un acuerdo de paz histórico que puso fin a 29 años de rebelión separatista.

También en Indonesia, en la provincia costera de Banten, un ejercicio de rescate que simulaba una alerta por tsunami movilizó a cerca de 9.000 personas.

Sri Lanka, que lamentó 31.000 muertes, conmemoró la catástrofe inaugurando un puente modelo ofrecido por Corea del Sur en la villa costera meridional de Matara.

El trabajo de reconstrucción en Sri Lanka se vio empañado por las acusaciones de corrupción y la reanudación de los combates entre los rebeldes y las autoridades gubernamentales, que entorpecieron la llegada de auxilio. Según las ONG, sólo una quinta parte de la ayuda internacional llega a sus destinatarios en este país.

En India, donde fallecieron 16.000 personas, se produjeron el miércoles concentraciones de pescadores a lo largo de las playas que fueron testigo del desenfreno de la naturaleza.

Decenas de miles de indios perdieron su vivienda en el tsunami. Según las ONG's, más de 20.000 familias esperan todavía una nueva vivienda.