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  • EFE

Los miembros de la Asociación de Ganaderos Lecheros del Perú (Agalep) regalaron hoy 3.000 litros de leche en Lima para reclamar la aprobación de una ley que prohíbe comercializar bajo la denominación de leche cualquier producto lácteo al que se le haya añadido otras sustancias, incluida agua.

Bajo el lema "Yo tomo leche verdadera", los ganaderos se concentraron frente al parque Campo de Marte, a donde llegaron junto a sus vacas para repartir unas 12,000 raciones de leche a los vecinos de la zona y a los viandantes.

El presidente de Agalep, Climaco Cárdenas, explicó a Efe que el objetivo es defender la comercialización de la leche de vaca producida en Perú frente a la leche evaporada que elabora la industria láctea, cuyo ingrediente principal, según el ganadero, es leche en polvo importada.

El objetivo es defender la comercialización de la leche de vaca producida en Perú. Foto: EFE/END

"La leche se produce, no se fabrica. Nos esforzamos por tener un producto de calidad y promover la leche verídica, con calidad cien por ciento natural y pasteurizada", indicó Cárdenas. "Los ganaderos estamos en la condición de llevar nuestro trabajo a las mesas de cada uno con la mayor responsabilidad", agregó.

La norma reclamada por los ganaderos fue aprobada por el Congreso en junio pasado, pero el Gobierno peruano no la promulgó y decidió devolverla al mes siguiente al parlamento, donde en diciembre recibió nuevamente el visto bueno de la comisión Agraria para ser debatida otra vez en el pleno.

El proyecto de ley es motivo de un profundo conflicto entre los ganaderos y la industria láctea. Foto: EFE/END

El proyecto de ley es motivo de un profundo conflicto entre los ganaderos y la industria láctea, especialmente con la empresa ganadera Gloria, quien denuncia que ya no podrá comercializar leche evaporada porque la norma dice que debe llamarse producto lácteo reconstituido, al deshidratar la leche y luego agregarle agua en el proceso.

La iniciativa legislativa surgió a raíz de una crisis de reputación de la industria lechera del país originada por el pedido de las autoridades sanitarias de Panamá para que se cambie la etiqueta al producto Pura Vida, que era vendida como leche evaporada, a pesar de también contener otros ingredientes.