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MOGADISCIO / AFP

Médicos Sin Fronteras (MSF) dijo este miércoles que las autoridades regionales de Puntland, en el noreste de Somalia, están negociando con los secuestradores de las dos cooperantes de esta organización no gubernamental, una médica española y una enfermera argentina.

En una conferencia de prensa en Madrid, MSF dijo que había ordenado a cuatro de los siete empleados que le quedan en la región que la abandonen.

Las tres restantes, parte de un equipo que trabaja en un programa de nutrición, están en contacto “directo con las autoridades responsables que están llevando a cabo el proceso de negociación”, dijo Carlos Ugarte, Director de Relaciones Externas de MSF-España.

Ugarte explicó que las negociaciones “siguen en marcha” y dijo que el vicegobernador y el jefe de policía de Puntland participan en las mismas.

Las autoridades locales habían anunciado poco antes la detención de dos de los implicados en el secuestro, que la policía tenía rodeado al resto en una zona montañosa y que se había producido un intercambio de disparos.

La directora de MSF-España, Paula Farias, pidió a los secuestradores y a las autoridades que alcancen “una solución negociada al conflicto y se evite cualquier enfrentamiento armado”.

Ugarte dijo que se ignoran las razones del secuestro de las dos mujeres, que tuvo lugar en el centro de Bosasso días después del rapto en esa región de un periodista francés que fue liberado el lunes.

Las secuestradas son la médica de nacionalidad española Mercedes García y la enfermera argentina Pilar Bauza, dijo MSF.

Por su parte, el gobierno argentino manifestó su “profunda preocupación” por este secuestro y aseguró que está “siguiendo muy de cerca y activamente la situación de la joven enfermera argentina Pilar Bauzá Moreno”, según un comunicado del ministerio de Relaciones Exteriores.

La cancillería informó que está trabajando en coordinación con las autoridades españolas a través de la embajada en Buenos Aires y con las embajadas argentina y española en Nairobi.

El contacto también es permanente con la familia de la enfermera en Buenos Aires, compuesta por su madre Patricia y cuatro hermanos.

La ciudad portuaria de Bosasso es la capital económica de Puntland, región al noreste de Somalia y fundada en julio de 1998 por Abdullahi Yusuf Ahmed, convertido después en presidente de las instituciones de transición somalíes. El secuestro de la española y de la argentina tienen lugar 48 horas después de la liberación el lunes de un periodista francés, Gwen Le Gouil, que permaneció ocho días secuestrado en la región.

El periodista fue secuestrado el 16 de diciembre, al día siguiente de su llegada a Bossaso. Sus secuestradores, milicianos de uno de los clanes de la ciudad, reclamaron un rescate.

El lunes por la noche, el ministro de Puertos y de Recursos Marítimos somalí, Ahmed Said Nur, afirmó que no se pagó “ningún rescate”.

Al comentar el secuestro del periodista, la organización de defensa de los periodistas Reporteros Sin Fronteras (RSF) estimó que “este episodio inquietante prueba que la región de Puntland se ha convertido en un territorio de caza para bandas de secuestradores, que han hecho del secuestro y del pirateo un comercio”.

RSF llamó a los periodistas y a los miembros de ONG que trabajen en la zona a “redoblar la prudencia”.

Puntland, y especialmente Bosasso, sirven de base a los traficantes que organizan el paso de migrantes ilegales hacia Yemen, en travesías marítimas sumamente peligrosas.

Los piratas que atacan los barcos mercantes que navegan frente a las costas somalíes también se encuentran en esta región.