•  |
  •  |
  • EFE

La Inspección británica de prisiones publicó el martes un informe en el que denuncia las condiciones a las que son sometidos los migrantes en un centro de retención de las afueras de Londres, donde uno de ellos permaneció más de cuatro años.

Tras su visita al centro de Harmondsworth, situado cerca del aeropuerto de Heathrow, y presentado como el más grande de Europa, la autoridad lamentó que algunos migrantes hayan estado allí retenidos "durante demasiado tiempo".

 Autoridades mexicanas detienen a 137 emigrantes en frontera con EEUU

"Al principio del control, 23 llevaban retenidos más de un año, una persona había estado retenida, incluso, durante cuatro años y medio", subrayó.

La expulsión de estos migrantes a sus países de origen no se pudo llevar a cabo "por varias razones", precisó, como "recursos judiciales tardíos, ausencia de documentos de viaje o comportamientos provocadores".

 Indocumentados no se salvan ni en ciudades santuarios

La Inspección destacó asimismo los "fallos" del ministerio de Interior, que por ejemplo "tardó más de un año en responder a una solicitud de asilo". En Reino Unido, los centros de retención pueden acoger a los solicitantes de asilo a la espera de una decisión de la administración, así como a migrantes sobre los que pese una orden de expulsión.

"La ausencia de límite de tiempo de retención ha conducido a que los migrantes estén detenidos durante periodos excesivamente largos", consideró Peter Clarke, director de la Inspección de Prisiones.

 Trump y California miden sus fuerzas por la inmigración

El responsable también denunció las condiciones de vida en los centros de retención, "parecidas a las de una prisión". Resaltó la presencia "endémica" de chinches, ratones, la circulación de drogas o el hecho de que los migrantes sean sistemáticamente esposados, aunque no haya "riesgo aparente".

Por su parte, el ministerio de Interior reaccionó al informe y aseguró haber empezado "un programa de transformación" del centro de retención de Harmondsworth.