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  • AFP

El expresidente de Zimbabue, Robert Mugabe, rompió este jueves el silencio que guardaba desde que dimitió en noviembre bajo la presión del ejército y de su partido, lamentando haber sido víctima de un "golpe de Estado".

"Digo que era un golpe de Estado [aunque] algunos se negaron a llamarlo un golpe de Estado", declaró con voz cansada Mugabe, de 94 años, durante su primera entrevista desde su dimisión.

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"Fue realmente un derrocamiento por el ejército. No hubo ningún movimiento visible hasta que la operación fuera autorizada por el ejército", insistió este jueves Mugabe, en la entrevista difundida por el canal público sudafricano SABC.

"Debemos borrar esa vergüenza que nos hemos impuesto a nosotros mismos", prosiguió, sentado a un escritorio bajo su retrato y el de su mujer.

En otra entrevista similar, con la cadena británica ITV News, Mugabe aseguró que no deseaba volver al poder.

"No quiero ser presidente, por supuesto que no", declaró. "Tengo 94 años".

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Tras 37 años de un poder total al frente de Zimbabue, Mugabe, que cumplió 94 años el mes pasado, tuvo que dimitir el 21 de noviembre, después de perder el apoyo del ejército, de su partido, Zanu-PF, y de la población.

Días después lo sustituyó Emmerson Mnangagwa, su ex vice presidente al que había despedido poco antes siguiendo los consejos de su esposa Grace Mugabe, que no ocultaba su intención de suceder a Robert Mugabe en la presidencia.

Mugabe dijo en ambas entrevistas que no odiaba a Mnangagwa (75 años) pero lo acusó de haber "traicionado a toda la nación" e insistió en que su presidencia era "ilegal" e "inconstitucional".

"La gente debe ser elegida para el gobierno de la forma adecuada. Estoy dispuesto a hablar, estoy dispuesto a asistir a ese proceso, pero tengo que estar invitado", sostuvo.

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A lo largo de su reinado, Mugabe se granjeó las críticas de las oenegés de defensa de los derechos humanos y de su oposición, que lo acusaron de falsear sistemáticamente los resultados de las elecciones para permanecer en el poder.

Hasta la entrevista emitida este jueves, Mugabe había permanecido muy discreto, recluido en su residencia.