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La ministra de Relaciones Exteriores de Ecuador, María Fernanda Espinosa, informó ayer del fallecimiento de una joven de 18 años, hija de padre ecuatoriano, en el desplome de un puente peatonal en Miami.

“Lamento informar el fallecimiento de Alexa Durán, (...) hija de padre ecuatoriano en el colapso del puente peatonal en Miami frente a la @FIU”, informó la ministra a través de Twitter.

En el suceso, ocurrido el jueves, han fallecido seis personas y nueve están hospitalizadas.

La recuperación de los cuerpos que quedan bajo los escombros del puente peatonal en construcción que se derrumbó este jueves sobre la conocida Calle Ocho de Miami es la prioridad de las autoridades, que han confirmado al menos seis muertos.

“Nuestra prioridad en estos momentos es abrirnos paso bajo los escombros para recuperar los cuerpos que todavía se encuentren debajo del puente”, dijo en rueda de prensa Juan Pérez, director de la Policía del condado de Miami-Dade, quien confirmó que el trágico accidente se encuentra bajo investigación criminal.

Pérez apuntó que la Fiscalía de Florida ha abierto una investigación criminal del suceso y pidió a los medios que “no precipiten conclusiones” ni divulguen la posible identidad de las víctimas, una de las cuales falleció en el hospital.Los trabajos del proyecto fueron encargados por FIU a las firmas MCM Construction y Figg Bridge Design.

“Vamos a examinar todo desde el principio, desde los contratos, para llegar hasta el final en la investigación y que nunca más vuelva a suceder” algo así en Estados Unidos, resaltó.

La Policía de Miami-Dade confirmó ayer que la cifra de muertos a consecuencia del hundimiento del puente peatonal ascendía a seis, una de ellas una estudiante de la Universidad Internacional de Florida (FIU), mientras que el de heridos es de diez.

El derrumbe del puente atrapó a cerca de una decena de automóviles bajo los escombros de hormigón del puente situado en el suburbio de Sweetwater, donde se encuentran varios edificios que albergan a unos 4,000 estudiantes de la FIU.

La pasarela de una sola pieza y 950 toneladas de peso se instaló el pasado sábado sobre los pilares, una estructura con sujeción prevista de cables tensores y diseñada para facilitar el acceso de los estudiantes a la universidad por encima de esta transitada calle.

Miembros de los bomberos ya recuperaron bajo los escombros del puente varios cuerpos sin vida y rescataron a diez heridos, algunos de ellos en estado grave, que se encuentran hospitalizados.

La especial dificultad que entraña la búsqueda de las víctimas atrapadas bajo el hormigón hace que se prolongue la operación de rescate que comenzó al producirse el derrumbe en la tarde de este jueves.

El presidente de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) de EE. UU., Robert Sumwalt, resaltó en la rueda de prensa que su equipo, integrado por 15 especialistas, se encontraba en el lugar del suceso como “organismo federal independiente” para “determinar las causas” del derrumbe y “hacer las recomendaciones” oportunas para que no se repita.

Sumwalt, cuyo equipo de ingenieros civiles y expertos en desastres de transporte llegó en la noche del jueves al lugar del siniestro, insistió en que realizarán una “muy detallada e independiente investigación” para “averiguar qué pasó”.La construcción del puente de 950 toneladas de peso comenzó en la primavera del año 2017 AFP/END

El alcalde del condado de Miami-Dade, Carlos Giménez, explicó, en declaraciones recogidas por el Miami Herald, que este jueves se había realizado una serie de “pruebas de resistencia” y los bomberos del condado confirmaron que dos trabajadores estaban sobre la estructura cuando esta se desplomó.

Para intentar tener más detalles sobre lo ocurrido, la Policía

pidió la colaboración ciudadana en la investigación y que todos aquellos que hayan grabado videos o tengan imágenes del suceso los entreguen a la autoridades.

El jefe de los bomberos del condado de Miami-Dade, Dave Downey, reiteró que la tarea prioritaria en estos momentos es “sacar a las posibles víctimas que queden debajo de la estructura derrumbada del puente”, una labor “larga” para la que están empleando perros y sistemas de búsqueda visual.

La construcción del puente de 950 toneladas de peso comenzó en la primavera del año 2017 y se esperaba que concluyera a comienzos de 2019.

Esta pasarela de 53 metros de largo, cuyo método de “acelerada de construcción” reducía, según la FIU, el “riesgo potencial a trabajadores, vehículos y peatones”, se inició para evitar el peligro que suponía para los alumnos cruzar los ocho carriles de la Calle Ocho, y así evitar muertes como la de una joven que falleció atropellada en agosto pasado.