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Paraguay
Damiana Hortensia Morán Amarilla, de 39 años, se suma por estas horas a las otras dos mujeres que en los últimos días dijeron haber tenido un hijo con el presidente del Paraguay. “Es fruto de una relación con Fernando Lugo, pero una relación impulsada por un gran amor, de una entrega total”, señaló la supuesta ex amante del mandatario paraguayo.

En declaraciones a la radio Mega 98.3, la mujer informó que el niño tiene 1 año y cuatro meses, y que fue concebido producto de una relación con el mandatario, del que dijo estar “enamorada”.

Damiana es una docente y dirigente social que prefirió ocultar su embarazo, para no perjudicar el proyecto de país al que se lanzó desde hace más de dos años el ex obispo. “Puse en primer lugar al país y me aparté. Decidí no contarle porque le iba a afectar en el proceso”, confesó en las declaraciones radiales.

Al ser consultada por los otros casos que salieron recientemente a la luz, la mujer informó que se enteró de otras “seis denuncias” ante la Corte, pero que “algunos casos son ciertos y otros no”. “Le creo a Viviana -la primer denunciante-, pero a la segunda no”.

La otra cara del dirigente y religioso

Morán Amarilla reconoció que quedó embarazada pese a tener un DIU --dispositivo intrauterino--, y calificó a Lugo como “un fenómeno, no sólo en los político, sino en todos los aspectos”.

“Cuando lo catalogan a él como un fenómeno, yo puedo decir que (Lugo) en todos los aspectos es un fenómeno, no sólo en lo político”, manifestó la mujer, en la entrevista con el programa Mejor Imposible.

Damiana reconoció que al actual presidente de Paraguay “siempre” lo admiró y que, cuando lo conoció siendo obispo, le confesó que lo veía “como hombre”. “Yo le decía: no sé si estoy pecando, pero en tono de broma”, contó la mujer que le adjudica el tercer hijo.

“Sí”, fue la respuesta que dio al ser consultada sobre si, en cuestiones amatorias Lugo era “un 10”. Así, la mujer dio una visión distinta de las que trascendieron en las últimas horas sobre Fernando Lugo, la mayoría vinculadas a cuestiones políticas o a reclamos “legales” de las mujeres que dicen que tuvieron un hijo con él.

Las declaraciones a la prensa paraguaya

En declaraciones al diario ABC de Paraguay, la mujer relató que su relación de amistad con el ahora mandatario paraguayo comenzó hace cinco años, pero que después se hizo más intensa cuando él renunció como obispo de San Pedro y empezaron a llevarse a cabo los encuentros políticos y sociales para conformar Resistencia Ciudadana.

“Esos encuentros para Resistencia Ciudadana fueron los que propiciaron un acercamiento y, teniendo en cuenta que siempre sentí por él un gran aprecio, me propuse evitar los contactos y poner límites para tener una relación respetuosa. Pero después todo fue tan natural, que explotó en los dos un momento en que sinceramos nuestros sentimientos”, recordó, para luego agregar: “Lo que puedo sostener es que fue una gran entrega y que fue una explosión de sentimientos; y, por esas cosas de Dios y de la vida, nace un fruto, que es Juan Pablo”.

Dirige una guardería

La tercera mujer que asegura haber concebido una criatura con el gobernante paraguayo, se desempeña hoy como directora de una guardería y comedor para niños de escasos recursos, en Capiatá, un sector pobre de las afueras de Asunción.

Dijo ser divorciada desde hace cinco años, luego de un matrimonio de 17 años que le dejó dos hijos, hoy con 21 y 20 años, respectivamente.

Morán relató que su relación con Lugo comenzó hace cinco años y que se intensificó durante la campaña electoral, que el 20 de abril de 2008, catapultó al ex obispo a la presidencia.

“Lo que puedo sostener es que fue una gran entrega y que fue una explosión de sentimientos; y, por esas cosas de Dios y de la vida, nació un fruto, que es Juan Pablo”, continuó Morán, quien dijo que siempre vio al actual mandatario como hombre a pesar de que le parecía que eso estaba mal.

La mujer explicó que Lugo llegó a verla en lugares públicos cuando tenía dos a tres meses de embarazo, pero ella después se apartó para no obstaculizar su candidatura. Sin embargo, al acceder Lugo a la Presidencia, ella se vio obligada a darle señales.

Reiteró que no le reclama nada al ya controvertido ex obispo católico, ni siquiera el apellido porque, dijo, “hay grandes intereses de grupos mafiosos que quieren tergiversar y desviar, por eso quiero hablar de este gran amor”.

“Comprendo su situación y su circunstancia, y por eso respeto ese sentimiento y por eso no pido absolutamente nada”, subrayó Morán.